Despacho de la Ministra - Viviane Morales Hoyos
Abogada del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, con maestría en Derecho Público de la Universidad de París, cuenta con una amplia trayectoria en el servicio público, la academia y la vida institucional del país.
Fue Fiscal General de la Nación (2011-2012), siendo la primera mujer en ocupar este cargo. También fue embajadora de Colombia ante la República de Francia y ante la UNESCO (2018-2021) y embajadora ante la OCDE (2018-2020). Fue senadora de la República (2014-2018 y 1998-2002) y Representante a la Cámara (1991-1994 y 1994-1998). Asimismo, se desempeñó como conjuez de la Corte Constitucional (2003-2005).
En el Ministerio de Desarrollo Económico (1986-1990) ejerció como viceministra encargada, secretaria general y asesora del Despacho, y en 1990 fue asesora de la Asamblea Nacional Constituyente, designada por el constituyente Jaime Ortiz Hurtado para la elaboración de su propuesta sobre el capítulo de Derechos Fundamentales de la Constitución Política de 1991.
Su trayectoria también ha estado vinculada a la academia. Fue profesora titular de Derecho Constitucional en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario entre 2002 y 2014, profesora de la Maestría en Derecho de la Universidad Nacional de Colombia y de la Especialización en Gobierno y Gestión Pública de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
Como congresista impulsó iniciativas relacionadas con la educación, los derechos fundamentales, la igualdad, y la lucha contra la corrupción. Fue ponente del Código de Policía y de la Ley de Extinción de Dominio. Fue autora de la Ley 1874 de 2017, que modificó la Ley General de Educación, para restablecer la enseñanza obligatoria de la historia en la educación básica y media; de la Ley 581 de 2000, Ley de Cuotas; de la Ley 133 de 1994, sobre libertad e igualdad religiosa y de cultos, y de la Ley 472 de 1998, Ley de Acciones Populares.
Como ministra de Educación Nacional, Viviane Morales Hoyos plantea una visión centrada en la alta calidad, el respeto, el pensamiento crítico y la formación de ciudadanos para la democracia. Su apuesta parte de una convicción: "la reconstrucción moral de un país tiene que hacerse desde la formación en valores ciudadanos".
Su hoja de ruta contempla cuatro grandes retos:
Calidad y pensamiento crítico: fortalecer los saberes elementales como leer, escribir, tener criterio y respetar al otro e incorporar nuevas tecnologías, inteligencia artificial y pensamiento crítico desde una formación en valores humanistas.
Trayectorias educativas y permanencia: reducir la deserción de los jóvenes, avanzar en cobertura y garantizar que la educación contribuya a la construcción de proyectos de vida.
Educación y desarrollo: reducir las brechas entre la educación pública y privada, ampliar las oportunidades y fortalecer una formación pertinente frente a las necesidades del país y las transformaciones tecnológicas.
Dignificación de los maestros y fortalecimiento institucional: mantener un diálogo permanente con los docentes, promover su capacitación y mejorar las herramientas para enseñar, junto con avances en infraestructura educativa, especialmente en las zonas rurales.
El propósito es contribuir a una reconstrucción moral de la patria desde la educación, formando ciudadanos capaces de respetar al otro, ejercer su libertad con responsabilidad, participar en democracia y construir un país con mayores oportunidades.
