
Alimentos para Aprender
Actualizado: 02 de septiembre de 2025
Porque es mejor aprender con el estómago lleno, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) ha tenido una expansión histórica durante este gobierno, llegando a más estudiantes de colegios oficiales en todo el país. Hoy no solo estamos garantizando que cada vez más niños, niñas y adolescentes reciban un complemento alimenticio diario, sino que, además, con un enfoque diferencial estamos transformando la manera en que funciona este programa para que sea más justo, más digno y más cercano a las realidades de las comunidades. Gracias a la ampliación de la cobertura, hoy las cifras muestran un dato esperanzador: la deserción estudiantil se ha reducido de manera visible, porque cuando hay alimento en la escuela, hay más permanencia y más futuro.
Con la gestión de la Unidad de Alimentos para Aprender (UAPA) y el respaldo financiero de la Nación, hemos logrado aliviar la carga histórica que recaía sobre departamentos y municipios, quienes durante años sostuvieron el programa con recursos propios, regalías o fondos de terceros. Ahora avanzamos con un propósito claro: que la comida en las escuelas sea más pertinente, más nutritiva y menos industrializada. Para ello hemos invertido en la construcción y dotación de cocinas, mobiliario y menaje en cientos de sedes educativas, garantizando una alimentación de calidad preparada in situ. Todo este esfuerzo se construye en coherencia con las culturas y tradiciones de cada territorio, para que los menús escolares fortalezcan no solo la nutrición, sino también la identidad, el arraigo comunitario y la permanencia de nuestros estudiantes en el sistema educativo.
¡El hambre no tiene vacaciones! Por primera vez en la historia, durante los recesos escolares se entregaron más de 2,5 millones de canastas alimentarias entre 2022 y 2025, con una inversión superior a $250.000 millones. Esta apuesta permitió reducir el uso de comida industrializada, aumentar la preparación en sitio y duplicar la entrega de alimentos calientes transportados, garantizando a la niñez colombiana una alimentación más digna, nutritiva y de calidad durante todo el año.


