
El amor está en el presupuesto
Actualizado: 02 de septiembre de 2025
El Gobierno del Cambio ha puesto a la educación superior en el centro de su agenda, y los resultados son la prueba irrefutable de un compromiso sin precedentes.
Por años, la educación fue transformada en negocio, obligando a nuestra juventud a endeudarse y competir en un mercado despiadado. Hoy, con un crecimiento del 35,8% del presupuesto, que pasó de 8.3 B en 2022 a 11.2 B en 2025, y con un acumulado que en solo 3 años ya alcanza los 31,9 B -frente a los 28,1 B del periodo Duque-, hemos reivindicado la educación como un derecho fundamental.
El amor está en el presupuesto, y nuestras acciones lo demuestran: hemos transferido recursos de gratuidad desde inversión hacia funcionamiento, con el objetivo de hacerlos base presupuestal de las IES. Esta acción no solo asegura la sostenibilidad de la gratuidad, sino que fortalece la financiación de la oferta. Se espera que para 2026, la totalidad de estos recursos se incorpore en el rubro de funcionamiento.
687 mil millones a las IES, correspondientes a 11 puntos adicionales. Esto representa un hito sin precedentes, que fortalece el presupuesto de las universidades e ITTU, para que sigan siendo faros de conocimiento y desarrollo en cada rincón del país. Porque la educación no es un gasto, es la inversión más grande en el futuro de nuestra gente.
El impacto de estas medidas se traduce en logros concretos para los jóvenes. Gracias a la política de gratuidad hemos abierto las puertas de las oportunidades y, por eso, alcanzamos una cobertura del 97% de la matrícula, un salto gigante frente al 87% de 2022. Este no es solo un número; es el reflejo de haber pasado de 724.862 estudiantes en 2022 a 906.000 en 2025. Para que este logro histórico sea permanente, hemos blindado la financiación, integrando los recursos de gratuidad a la base presupuestal de las universidades, lo que le permite un crecimiento anual asegurado por el IPC.



