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Líneas de Acción de las ARED

Estas líneas de acción están orientadas bajo los principios de:

  • Pertinencia, en relación con la capacidad del sistema y de las Instituciones de Educación Superior (IES) de dar respuesta a necesidades concretas del entorno en pro del desarrollo regional.
  • Calidad, entendida como condiciones óptimas (contextualizadas al territorio) que permiten el mejoramiento continuo de las personas.
  • Desarrollo rural, mediante el reconocimiento de las necesidades, promover desde la educación acciones que transformen positivamente el territorio y promuevan su desarrollo.
  • Inclusión y equidad, con el fin de reconocer la importancia de acciones en los sujetos de especial protección constitucional (víctimas, grupos étnicos, mujeres, población de frontera, población con discapacidad) y priorizados en el marco de las acciones de posacuerdo (excombatientes, población rural, militares) con miras a garantizar una educación superior inclusiva y con más oportunidades para todos.
  • Progresividad, estableciendo acciones para que desde la educación superior se promueva el desarrollo de las regiones, y la sostenibilidad de las estrategias de manera gradual.

Así mismo, las líneas de acción aquí planteadas deberán estar orientadas bajo 5 temas fundamentales: medio ambiente, productividad rural sustentable, actividad institucional y empresarial, calidad de vida rural y manejo adecuado de los conflictos sociales y políticos en términos de organización y gestión social democrática. De igual manera, es importante acotar que, el desarrollo rural se puede determinar desde las capacidades agrícolas, el desarrollo industrial y el desarrollo de servicios en la región, pues en ocasiones se centra la mirada únicamente a los temas agropecuarios, desconociendo la variedad y diversidad de procesos de desarrollo en territorio. 

En este sentido, los cambios planteados desde la educación superior deben efectuarse a nivel regional, teniendo en cuenta factores como su geografía y sus características, así como la cultura de la población que permita un trabajo articulado entre los actores del sector y el apoyo de la cooperación internacional, como un actor fundamental en este proceso. Las instituciones de educación superior, de igual forma, deben tener la capacidad de reaccionar y adaptarse a los cambios del entorno, a la demanda, así como a los resultados registrados, con lo que se busca fomentar una oferta educativa rural adaptable a la heterogeneidad del sector rural, aunada a un proceso articulado entre los actores del sector, que apunte a un desarrollo rural sostenible y sustentable.

 Modelos Educativo Adaptable

Los modelos educativos adaptables para educación superior se definen como las acciones, estrategias y planes fundamentados en el principio de inclusión y equidad para generar alternativas diferenciales (reconociendo condiciones territoriales, culturales de lengua), que de acuerdo con las necesidades del territorio y reconociendo los saberes propios, resulten en procesos educativos específicos para las regiones, potencializando las cualidades y características de los territorios rurales.

Esta estrategia se fundamenta en las brechas existentes en educación superior, donde se evidencia que el 85% de los jóvenes rurales no han accedido a educación superior, a razón que la mayoría de la oferta educativa se concentra en las ciudades capitales, la preparación de los bachilleres no responde a los niveles de calidad de educación superior, y la pertinencia de los programas no obedece a las dinámicas productiva de las regiones.

Adicionalmente, el esfuerzo por la construcción de diversas formas de promover la formación en zonas rurales, desde modelos flexibles y adaptables, contemplará además acciones para la promoción de las mujeres en carreras no tradicionales para ellas, el reconocimiento de proceso de educación superior propia e intercultural, e incorporación del enfoque de educación inclusiva.

 De esta manera, se requiere la cualificación y preparación de los bachilleres para fomentar el acceso a la educación superior, el reconocimiento de las experticias y saberes en las regiones y la definición de una oferta para la ruralidad que reconozca las particularidades del territorio así como, las condiciones y capacidades de las poblaciones rurales. Para el desarrollo de la estrategia se plantea los siguientes componentes:

Modalidades flexibles de oferta pertinente y de calidad en Educación Superior

La oferta en la región deberá tener como piedra angular la promoción y fortalecimiento de las modalidades a distancia, y  virtuales apoyadas en metodologías B-Learning e incorporando medios como radio y televisión, entre otras.

Para ello se debe articular acciones con las Instituciones de Educación Superior para que el diseño de la oferta sea pertinente a las necesidades de la región, reconociendo además los procesos de educación propia e intercultural, fortaleciendo los sistemas de permanencia en los cuales la retención de los estudiantes sea una condición fundamental.

Para lograrlo, el Ministerio de Educación fortalecerá los procesos de aseguramiento de calidad y acreditación de los programas académicos ofrecidos especialmente en las zonas rurales del país, con el propósito de disminuir los desequilibrios regionales, reconociendo la heterogeneidad de las Instituciones de Educación Superior y de los programas académicos que se ofrecen en campo colombiano. Teniendo en cuenta estas disparidades, se adoptarán estrategias diferenciales para la creación de los programas académicos que tienen oferta y demanda en estas regiones.

De igual modo, y con el propósito de garantizar la educación preescolar, básica y media en las zonas, es necesario promover el mejoramiento de la calidad docente de los futuros educadores que se forman en la educación superior a través de los programas de licenciatura que ofrecen las IES, en muchos casos en alianza con las Escuelas Normales Superiores con un enfoque territorial.

De otra parte, los programas deberán tener en cuenta elementos como formación de ETDH en temas prioritarios a nivel regional que promuevan la productividad. En ese sentido, la oferta deberá apuntar a atender las necesidades regionales y el desarrollo de una inclusión no solo social sino económica que propendan por el reconocimiento de las demandas de los diferentes sectores económicos postuladas en el Marco Nacional de Cualificaciones.

En consecuencia, las acciones del proceso de formación, sus prácticas y pasantías deben contemplar el que hacer en pro del desarrollo rural, su articulación y efectividad en la vinculación al mundo del trabajo; para esto deberán crear o adaptar los programas de educación superior para la promoción del desarrollo rural, e incorporar formación en gestión de negocios, emprendimiento y productividad. No puede dejarse de lado la importancia de trabajar en los procesos de formación docente y la reflexiones sobre los ambientes de aprendizaje, el diseño curricular, la gestión institucional.

Dentro del diseño de los programas de formación se deben incluir acciones y estrategias para el fomento de la permanencia y graduación. Adicionalmente se debe considerar acciones diferenciales para la población rural, acordes a sus contextos y necesidades.

Por su parte, las modalidades flexibles requerirán de un acompañamiento especial en términos de uso, adaptación e implementación de las distintas herramientas y apoyos en los procesos de formación

Reconocimiento de saberes y competencias.

En ese mismo sentido, se evidencia que en las áreas rurales la población cuenta con conocimientos en el hacer, con formación obtenida desde su cultura la cual es importante reconocer y promover su cualificación en el proceso de formación que brindan las IES.

Es importante promover la articulación con el Marco Nacional de Cualificaciones, articular con SENA el proceso de certificación por competencias y con las IES competencias frente a certificaciones en temas académicos, así como promover articulación con Entidades Certificadas.

Prácticas y pasantías.

Teniendo en cuenta las prácticas y pasantías en dos sentidos: por un lado, la oferta que se lleve a región debe contemplar el componente práctico a realizar e implementar en las regiones, en el que el estudiante de región aplica el conocimiento en distintas áreas (económicas, agropecuarias, psicosociales entre otras); por otro lado, el desarrollo de prácticas y pasantías de estudiantes de IES que vienen de fuera de la región y hacen transferencia de conocimiento y cualificación de la población (promoción de consultorios jurídicos, psicosociales, de emprendimiento, entre otros) hacia los estudiantes de región.Adicionalmente se deberá tener en cuenta la promoción de intercambios regionales que fortalezcan el desarrollo de dichas prácticas y pasantías, y la promoción de asistencias técnicas específicas para el sector agropecuario en el marco del PECTIA.

Acceso y Permanencia de la población a educación superior

En aras de plantear procesos sostenibles en educación superior, las estrategias de acceso deben estar acompañadas de programas permanencia y retención estudiantil en el sistema educativo, pues la tasa de deserción, acorde a lo reportado por el SPADIES, reporta una tasa de deserción cercana del 50%, tanto para los niveles técnico y tecnológico como para el nivel universitario, evidenciando que los esfuerzos en materia de permeancia se deben continuar y robustecer.

De igual manera, es importante indicar que uno de los componentes educativos de la Reforma Rural Integral estipulada en el “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, estableció específicamente en términos de fomento al acceso de educación superior “Ofrecer becas con créditos condonables para el acceso de hombres y mujeres rurales más pobres a servicios de capacitación técnica, tecnológica y universitaria que incluya, cuando sea pertinente, apoyos a la manutención”,  lo que implica que desde esta cartera se deban plantear estrategias de fomento para la adjudicación de créditos condonables en el área rural.

Por lo anterior, y con el fin de facilitar el ingreso de estudiantes de escasos recursos al sistema de educación superior, se requiere contar con:

Créditos condonables para matrícula y sostenimiento.

Apoyar el ingreso de los estudiantes al sistema de educación superior mediante créditos condonables para matrícula y sostenimiento, que permitan no solo el acceso, sino que apoyen la permanencia de la población rural a la educación superior dentro y fuera de sus territorios.

Teniendo en cuenta la competencia del ICETEX, para la creación y administración de Fondos especiales, es posible la definición de líneas estratégicas dentro de los fondos en administración que promuevan el acceso a educación superior mediante créditos condonables. Para ello, se realizará la gestión y articulación con entidades del gobierno nacional, departamental y municipal, incluyendo el sector privado como promotor del fomento al acceso a la educación superior, donde se articulen las necesidades productivas con los programas de pertinencia en zonas rurales.

De igual manera, para la oferta de créditos educativos que actualmente tiene el ICETEX, se promoverá la inclusión de la variable que otorgue puntajes adicionales como criterio diferencial para las personas que provengan de instituciones educativas rurales, teniendo además en cuenta la promoción del retorno de los estudiantes a la región como parte de las condiciones de condonación.

​Estrategias de permanencia.

Con el fin de fortalecer los procesos de permanencia y promover la graduación de los estudiantes, se requiere el diseño e implementación de estrategias de permanencia contextualizada a las necesidades regionales que promuevan el desarrollo rural y la construcción de paz desde lo académico y lo personal.

Fortalecimiento de capacidades para el desarrollo rural del territorio y la consolidación de la paz

El desafío de contar con procesos de educación superior pertinentes al desarrollo rural y la construcción de paz, implica la articulación y suma de esfuerzos de los distintos actores en el territorio que promuevan la conformación de alianzas entre las IES, sector productivo, entidades gubernamentales y cooperación internacional para el desarrollo de Alianzas Rurales de Educación y Desarrollo (ARED) que fomenten la investigación e innovación, el fortalecimiento a la infraestructura física y tecnológica y la inserción laboral de los estudiantes mediante:

Investigación e innovación aplicada al sector.

Las investigaciones y sus productos deberán estar enfocadas a solucionar y mejorar las capacidades productivas de las regiones. En ese sentido la investigación aplicada generará transformaciones sociales, culturales y económicas en beneficio de las poblaciones rurales.

Promoción de centros de investigación, cátedras, seminarios, foros en torno a los temas de Paz y DD.HH.

La paz como eje central deberá tener protagonismo en cada una de las acciones que se adelanten para el desarrollo rural.

Fortalecimiento de la infraestructura física, tecnológica y la actualización en el uso de herramientas tecnológicas.

El mejoramiento y fortalecimiento de la infraestructura física y tecnológica en las regiones permitirá la implementación de modelos flexibles y el desarrollo integral de la población.

Vinculación laboral mediante la promoción del emprendimiento y la productividad.

Promover, en los programas de educación, acciones de emprendimiento mediante la formación de emprendedores en las regiones. Adicionalmente, acompañar los procesos de emprendimiento y vinculación laboral.

Extensión y Asistencia Técnica

Recoge las acciones planteadas para la Extensión en distintas áreas: Agrícola, Pecuaria, Turismo, Minera. Articulando lo planteado en SNIA para la extensión Agropecuaria como proceso de acompañamiento mediante el cual se gestiona el desarrollo de capacidades de los productores agropecuarios, su articulación con el entorno y el acceso al conocimiento, tecnologías, productos y servicios de apoyo; con el fin de hacer competitiva y sostenible su producción al tiempo que contribuye a la mejora de la calidad de vida familiar.