Fecha de publicación:Domingo, 17 de Junio de 2012
Medio que publica:El Colombiano de Medellín
Sección:Educación / Universidades
Género periodístico:Noticia
Autoría:Firmada por el periodista
El foco de Diana es su país

Educación
Internet

Es una aspirante a doctorado en Holanda desde donde impulsa un proyecto para Colombia.

Es una inquieta. No para de estudiar, de investigar, siempre en temas que le ponen los pies, las manos, los ojos y la cabeza en la tierra... y que la traen a su terruño como ocurrió aquella noche cuando comiendo aguacate con un holandés sus ideas la devolvieron a Colombia.

Y es que Diana Londoño Cardona también es una joven que anhela tener el futuro en su país mientras vive su presente en Europa. Cuando terminó su pregrado en Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional sede Medellín, y luego de ejercer en Antioquia, consiguió una beca que la llevó hasta Bélgica.

Gracias a la Fundación Vlir, Diana obtuvo los recursos para estudiar allí una maestría relacionada con su interés en ese entonces: Nematología, es decir el estudio de los microorganismos que atacan las raíces de las plantas.

Estando en Bélgica contactó a los holandeses que conoció en cultivos de flores en Antioquia para buscar más posibilidades de estudio. Con ellos se enteró de una convocatoria para un doctorado y fue así como terminó investigando sobre papas para luego dedicarse de lleno a los cereales.

En esas está ahora Diana, quien con cerca de seis años en Europa tiene ya un grupo de amigos que comparten intereses.

Uno de sus allegados es Matthijs Monstma , un holandés con quien tuvo una tertulia que surgió de una inquietud que les llegó mientras cenaban: "¿De dónde serán estos aguacates que nos estamos comiendo?".

A la caza del aguacate
No sabían el origen, pero sí de donde no eran. No eran de Holanda porque a pesar de que el consumo de esa fruta -cuenta Diana- es alto, aalí no se cultiva. Ella le habló con tanta pasión a Matthijs del tema, de lo que conocía de la siembra de aguacate, de lo que aprendió de eso en el municipio de San Vicente, que esa noche fue suficiente para que él comprara un tiquete a Colombia.

En enero de este año llegaron los dos a Antioquia, visitaron a cultivadores para conocer las posibilidades de llevar aguacate colombiano a los holandeses y se encontraron con un contraste.

Por un lado, cree Diana, hay muy buena voluntad de los empresarios, muchas ganas pero poca investigación para mejorar la producción y cumplir con los requerimientos para la exportación.

Eso le hizo pensar a la investigadora colombiana que el dinero que invierte el país en la formación de magísteres y doctores debería tener más repercusión en renglones y productos potenciales nacionales, como en el caso del aguacate.

A Diana le preocupa que los cientos de millones de pesos que Colombia invierte en la formación de un doctor no sean del todo aprovechados, ya que aspirantes a ese título que se forman en el exterior generalmente desarrollan sus proyectos de investigación sobre asuntos que sirven a los países a los que llegan a estudiar. Es así porque lo común es que un aspirante a doctor llegue a trabajar en grupos que tienen asignados temas por desarrollar.

Por eso después de la visita binacional a Diana se le ocurrió presentar un proyecto a entidades académicas, gubernamentales y privadas con el fin de canalizar la investigación a sectores específicos regionales.

Su convicción es que la investigación es un bien público y para lograr que sea así propone que los trabajos de investigación de estudiantes de maestrías y doctorados nacionales se hagan gran parte de la investigación para obtener su título en Colombia y sobre temas que favorezcan al país.

En esa modalidad de doctorado los estudiantes harían su parte experimental acá pero en el exterior recibirían asesorías, accederían a la literatura científica y las posibilidades de publicar en revistas especializadas.

Diana sabe que lo que propone no es del todo una novedad, pero al menos logró plasmarlo en un proyecto que ha presentado a personas que tendrían el poder para ponerlo a andar.

Por ahora espera respuestas y continúa segura de que su futuro está en Colombia y no será el de la mayoría de coterráneos que ha conocido en el extranjero: se forman, consiguen un empleo y no regresan al país.

Textualmente
Colombia y Holanda podrían tener mejor aguacate
Matthijs Montsma
Investigador de la Universidad de Wageningen

"Estoy interesado en el aguacate porque en primer lugar me gusta esta fruta. En segundo lugar por mi trabajo como investigador en poscosecha (en la Universidad de Wageningen). A través de varios proyectos en diferentes países (México, Chile, Sudáfrica) para mejorar la calidad del aguacate me enteré de que hay muchos factores que influye en la calidad de la fruta. Es interesante ver que después de la cosecha la fruta puede viajar hasta por 20 días y llegar a mi casa en Holanda sin que se dañe.

Cuando estuve en Antioquia me sorprendió que haya tanto aguacate plantado y por supuesto me sorprendieron las variedades de aguacate que no conocemos en Holanda. En Europa sobre todo consumimos aguacate Hass. En el mercado colombiano me pude dar cuenta de que se encuentra buena calidad de la fruta. Sin embargo, la calidad varía mucho entre una región y otra. Las diferentes alturas, cuestas, valles y tipos de suelo en Antioquia hacen la producción del aguacate no tan homogénea. Por esto conseguir una buena calidad para la exportación es más difícil. Una buena selección de las fincas y producto a la hora de la cosecha es importante. Para mejorar la calidad del aguacate en la región, en mi opinión, se necesita prestar mucha atención a la parte técnica de la producción y el momento óptimo de la cosecha. Los que van a plantar nuevas fincas tienen que tener en cuenta la selección del material genético.

El proyecto de Diana Londoño tiene como objetivo el mejoramiento genético del aguacate para mejorar la condición fitosanitaria del cultivo. Es un proceso que no se hace de la noche a la mañana, pero es necesario para mejorar la producción y el desarrollo del sector aguacatero en Antioquia. La idea de hacer el proyecto junto con la Universidad de Wageningen y no es raro dado que tiene mucha experiencia en mejoramiento genético y es una universidad con mucha experiencia a nivel mundial.

Creo que la experiencia de los holandeses y el conocimiento que ya hay en Colombia serán complementarios. No solo en mejoramiento genético, también en toda la agrocadena, desde la producción hasta el consumidor.

En mis planes está exportar aguacate de Colombia a Holanda.

Mi interés es llevar aguacate de buena calidad y con mi experiencia en poscosecha pienso que puedo contribuir en mantener la calidad durante el transporte hasta el consumidor final".

ANTECEDENTES
El proyecto para unir esfuerzos

El proyecto que Diana Londoño Cardona ha presentado a autoridades académicas y gubernamentales de la ciudad se llama Plan articulado de investigación, mejoramiento de aguacate en el marco de una cooperación internacional.

En la presentación la candidata a doctora cuenta que el objetivo "es propiciar la cooperación entre instituciones colombianas y la Universidad de Wageningen, con el fin de potencializar la investigación en el área de mejoramiento genético de aguacate en Colombia".

La Universidad de Wagenigen ocupa el cuarto lugar en el ranking mundial de acuerdo con el índice de citaciones en ciencias agrícolas y de alimentos. La institución se especializa en producción de alimentos, ciencia de las plantas y los animales, ciencias ambientales y economía ambiental y desarrollo rural. "Los estudiantes trabajarán bajo la modalidad sandwich, que quiere decir que elaboran todo el marco teórico de la propuesta en Wageningen y la planeación de los experimentos que se ejecutarán en Colombia, previa discusión con los investigadores en Colombia", dice el proyecto.

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