Fecha de publicación:Jueves, 10 de Noviembre de 2011
Medio que publica:El Colombiano de Medellín
Sección:Educación / Universidades
Género periodístico:Noticia
Autoría:Firmada por el periodista
Gobierno da un paso atrás con la reforma

Educación
Internet
Daniel Rivera Marín

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, condicionó el retiro del proyecto del Congreso, a que los estudiantes vuelvan a clase, algo que no cala del todo entre los movimientos. Hoy hay marcha.

Casi dos meses haciendo pulso por la reforma a la educación superior están tocando mesa, y al parecer, gracias a la fuerza de los estudiantes.

Aunque todavía no se define muy bien lo que va a pasar, porque la propuesta que hizo ayer el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, condiciona a los estudiantes, así que al final todo queda en sus manos.

El reversazo del Presidente se presentó después de que el partido de la U le pidiera retirar del Congreso la propuesta para analizar más posibilidades en la que coincidieran tanto estudiantes como el Estado.

"Se decreta hoy mismo, y dejan que los estudiantes vuelvan a sus clases, entonces nosotros retiramos el proyecto e iniciamos el diálogo para volverlo a presentar el año entrante", fueron las palabras del mandatario, y recalcó que ni siquiera se llegó a discutir el proyecto en el Congreso.

Pese a que la propuesta fue celebrada por estudiantes en las redes sociales y eran lo que muchos esperaban, aún no se sabe qué va a pasar con la normalidad académica.

Angélica Tobón, vocera de la Mesa Amplia Regional de Estudiantes de Antioquia (Marea), recalcó que, sin tener un informe o un consenso de la Mesa, lo que ellos quieren es que no solo se retire la reforma, sino también que se hunda. Y a continuación, la vocera indicio que "cuando la reforma se retire posiblemente levantemos el paro".

Y es que el miedo que tienen los estudiantes consiste en que el próximo año se presente la misma reforma, porque el Presidente no dejó muy claro cómo será el proyecto.

Desde la Marea son conscientes de que la ley 30 sí necesita una reforma, "porque es la que tiene la educación superior tan mal", pero insisten en que si alguien debe ser protagonista en esos cambios, es la comunidad académica. Así las cosas, dice Tobón, "hemos ganado nada. El gobierno quiere tirarnos la pelota, pero nosotros seguimos exigiendo educación gratuita y que las universidades sean manejadas por el Estado".

Ya desde la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane), celebraron la declaración del Presidente, lo que Sergio Fernández, vocero de la Mesa, calificó como un triunfo, "nada de esto habría sido posible sin el paro nacional universitario, y así vemos que el presidente reconoce que tenemos la razón, que siempre la razón estuvo de nuestro lado".

La Mane es el estamento que los estudiantes han reconocido con la autoridad de llamar a clases nuevamente, por eso, este grupo convocará a una reunión nacional extraordinaria para este fin de semana, allí, dejó claro el vocero, se discutirán y examinarán los escenarios posibles para concretar el fin del paro.

Mientras tanto, las exigencias que hacen es que el retiro del proyecta no tenga peros y que el Gobierno Nacional se comprometa a la construcción democrática de la reforma.

Por su parte, Alberto Uribe Correa, rector de la Universidad de Antioquia, celebró la declaración de Santos Calderón, "esa noticia nos generó mucho optimismo, porque de pronto se restablecerían actividades académicas, pero las comunicaciones de los estudiantes no son tan alentadoras, porque se niegan a volver a las aulas".

El rector manifestó que el país debe mostrar generosidad y confianza, porque no cree que un Gobierno al que le ha tocado ver "estas expresiones del movimiento estudiantil", vaya a repetir la misma propuesta de cambio, "nadie, ni el país ni las universidades, directivos y profesores pasaríamos por esto". Aunque lamentó la falta de claridad del mandatario al referirse al proyecto que se presentará el próximo año.

Además, Uribe Correa, aprovechó para dejar claro que la educación pública superior del país necesita financiación adecuada, autonomía, "como lo manda la constitución y como lo dice la Corte Constitucional en muchísimas sentencias ha manifestado"; un direccionamiento acorde con las necesidades del país y una financiación de cobertura donde más jóvenes puedan entrar a más instituciones.

Por el momento, sin respuestas concretas por parte de los estudiantes, hoy se realizará la marcha nacional que se había anunciado y para la que los estudiantes esperan reunir cerca de 100 mil manifestantes, en Medellín saldrá del Tecnológico de Antioquia a las 9:00 de la mañana.

Análisis

No es lo que se necesita

Ramiro Velásquez Gómez
Periodista-Columnista

La reforma a la Ley 30 de educación superior se quedaba sin apoyo cada día porque no resolvía los serios problemas de la educación: ni cobertura ni calidad.

Los recursos, demostraron investigadores como Mauricio Alviar, iban a disminuir en el tiempo. Y sin ellos ni una cosa ni la otra son posibles. Meter a las aulas, como se pretendía, 3 millones de estudiantes que no han podido ingresar o desertaron del sistema es una utopía. No hay espacio físico y tampoco han desaparecido las causas de la deserción, olvidándose que aparte del universitario, el sistema está articulado con niveles que el Ministerio parecía haber relegado: la educación para el trabajo-la técnica-la tecnológica.

La calidad es casi imposible sin suficientes docentes preparados y eso es un proceso que demora años, incluso si se le inyectan los recursos requeridos. Ella viene también de la mano con la pertinencia de los programas, que no consideraba la reforma, y de un mejoramiento de las instituciones dentro de su autonomía universitaria, sabidas las deficiencias de muchas.

Descargaba cada vez más el peso de la financiación en los estudiantes ofreciéndoles alternativas de pago, pero olvidando el derecho a la educación, en especial de los jóvenes de estratos menos favorecidos económicamente, lo que podría ir traduciéndose en cierto tipo de privatización.

Que el proyecto se caiga es ocasión para presentar una reforma en cuya elaboración participen todos los estamentos, participación cuyas bases deben quedar claras desde el comienzo para que cada uno conozca y acepte su papel.

Sin un aumento real de los recursos no se mejorará la calidad. Tampoco habrá más cobertura efectiva.

La reforma se requiere, es urgente, las universidades la piden, pero bien hecha.

Gobierno da un paso atrás con la reforma