Fecha de publicación: Viernes, 26 de Octubre de 2007
Medio que publica: El Tiempo

Sección: Local
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Sin firmar
Intenso pulso Moreno-Peñalosa


Bogotá
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Foto: Jaiver Nieto Álvarez
Moreno Rojas (izq.), y Enrique Peñalosa (der.), durante el debate anoche en el canal Citytv. El moderador fue Roberto Pombo. Aunque cordial, el debate dejó muy claro que los dos aspirantes a dirigir los destinos de Bogotá tienen visiones y prioridades muy distintas. El candidato del Polo se presentó como la garantía de continuidad de la política social de Lucho Garzón, y Peñalosa, como el hombre del presidente Uribe.

Samuel Moreno Rojas, el candidato del Polo Democrático a la Alcaldía de Bogotá, pegó primero anoche en el debate con Enrique Peñalosa, en el canal Citytv. Pero el ex alcalde se fue recuperando con el paso de los minutos y, por momentos, puso en serios aprietos a su rival.

Moreno empezó pisando fuerte al tomarse por 'asalto' la palabra para presentarse como la principal víctima de la 'guerra sucia' que ha dominado los últimos días de esta campaña electoral.

"Aquí estoy jugando de visitante: la cancha, el árbitro y hasta las porristas están a favor de Peñalosa", dijo Moreno, en alusión a que EL TIEMPO, propietario de Citytv, se declaró en su editorial a favor de Enrique Peñalosa.

Tras lo cual añadió: "Lo que se ha hecho en mi contra en la última semana no tiene antecedente en la historia de esta ciudad. He tenido que defenderme de calumnias y agravios en vez de que este sea un debate de ideas y propuestas (...)", dijo Moreno.

"Y la tapa -añadió- fue hoy (ayer) cuando se dio a entender en algunos medios de comunicación que a mí me apoyaba un grupo de al margen de la ley (las Farc). Eso es una infamia".

Moreno concluyó: "Pero el que armó esta campaña contra mí me hizo un gran favor, porque la gente está indignada y en los recorridos nos ha dado su afecto y apoyo".

Peñalosa respondió diciendo que la principal víctima de la 'guerra sucia' ha sido él, pues se ha dicho -afirmó- "que acabaré con los taxis, con los comedores comunitarios y con la educación pública, entre otras mentiras".

Tras este caliente y sorpresivo comienzo, donde Moreno fue arrollador, Roberto Pombo, editor general de EL TIEMPO y moderador del debate, pudo poner sobre la mesa el primer tema: el político.

Moreno hizo todo el énfasis en presentarse como la mejor garantía de continuidad de las políticas sociales de Lucho Garzón.

Mientras que Peñalosa, aunque recordó sus coincidencias con varios enfoques de Garzón, prefirió remarcar que él es el hombre del presidente Uribe en Bogotá y que una de sus prioridades será el lograr mayores niveles de seguridad a la ciudad, tal como lo ha hecho Uribe con la seguridad democrática en buena parte del país.

El primer tema urbano que se tocó no podía ser otro que el que más ha dominado esta campaña: la discusión entre Metro y TransMilenio. Peñalosa dijo que era respetuoso con los ciudadanos y que por eso no quería prometer algo que luego no iba a poder cumplir, "aunque eso me cueste votos".

El ex alcalde recordó que el Gobierno Nacional ha dicho que no tiene recursos para financiar un metro y que hacerlo implicaría "subir impuestos, recortar recursos para hospitales y colegios, y restarle dinero a la recuperación de la malla vial".

Pero Moreno, muy tranquilo, respondió que el metro era un compromiso serio y presentó un cronograma en el cual se comprometió a iniciar la construcción de la primera línea en el 2010, porque resolver el problema de la movilidad así lo requiere, dijo.

Y con una pregunta al público, Moreno reforzó hábilmente su posición: "¿Ustedes creen que una ciudad tan importante como Bogotá se merece el transporte público que tiene?"

En el tema del nuevo aeropuerto de Bogotá también marcaron diferencias. Mientras que Moreno dijo que el nuevo terminal aéreo se quedaría pequeño en 10 años, Peñalosa dijo que los actuales planes son buenos y que solo cambiaría la ubicación del terminal de carga, que ubicaría en el costado occidental.

Y en este tema. Moreno pasó una cuenta histórico-familiar: "hace 50 años, cuando mi abuelo (el general Gustavo Rojas Pinilla) propuso construir Eldorado lo tildaron de loco, dijeron que no había cómo pagarlo y que la ciudad iba a quedar endeudada. Y hoy ya estamos hablando de que se quedó chiquito. Es lo mismo que me están diciendo a mí con el tema del metro".

Sobre la hora de debate, y tras largos minutos de un Moreno relajado y sólido ante las preguntas y las cámaras, Peñalosa empezó a recuperar terreno y tomó la delantera. El giro se produjo cuando llegó la hora de hablar de valorización y de las obras que se harían con esos recursos.

Mientras que Peñalosa dictó una cátedra en materia de corredores viales, su contendor recurrió a una gran colección de generalidades que lo dejaron muy mal parado y lo mostraron bastante nervioso.

Peñalosa remató recordando que la mayoría de los concejales del Polo se opuso a un proyecto de valorización que presentó el propio Garzón, y que de no haber sido por el apoyo de los peñalosistas, esa iniciativa se habría hundido en perjuicio de la ciudad. Moreno no tuvo más remedio que reconocerlo.

Acto seguido, Peñalosa le asestó otro duro golpe a Moreno en el tema de los impuestos. El candidato del Polo recurrió a la muy 'política' fórmula de decir que no cobraría nuevos impuestos, y que lo que haría es hacer más eficiente el cobro de los actuales y de las multas de tránsito.

Pero Peñalosa dijo que "desafortunadamente la realidad es que la ciudad necesita recursos para adelantar obras como recuperar la malla vial". Y puntualizó: "nuevamente les digo que hay que ser responsables. Lo de las multas es bonito, pero está lejos de cubrir los montos que se necesitan para recuperar la malla vial". En este punto, Peñalosa se mostró partidario de los peajes urbanos.

Los dos candidatos terminaron haciéndose dos fuertes preguntas a solicitud del moderador: Peñalosa interrogó a su contendor sobre un acuerdo que él firmó con el sindicato del Acueducto, comprometiéndose a vincular como trabajadores de planta a una serie de contratistas de esa empresa. Y Moreno le pidió a Peñalosa que explicara por qué iba a privatizar la ETB.

El remate del debate fue tan sorprendente como el inicio, porque el candidato del Polo citó un pasaje de la Biblia y dijo que quienes le hacen la guerra sucia "no tienen perdón de Dios".

Peñalosa, por su parte, le pidió a la gente -casi suplicante- que este domingo reflexione mucho su voto y le dé una nueva oportunidad.

"El que armó esta campaña contra mí me hizo un gran favor, porque la gente está indignada y me ha apoyado".

"Cuando mi abuelo quiso hacer el aeropuerto le dijeron loco, como me dicen hoy a mí porque quiero construir el metro".
Samuel Moreno, candidato del Polo.

"Les digo la verdad: yo nunca les voy a prometer a los bogotanos lo que no les pueda cumplir, así pierda votos".

"Obviamente quisiera no cobrar peajes, pero es que se necesitan recursos adicionales para mejorar la malla vial".
Enrique Peñalosa, candidato independiente.

LO BUENO

Que Samuel Moreno mostró el cronograma del metro que propone, y Enrique Peñalosa anunció que pondría peajes para conseguir más recursos para arreglar la malla vial.

LO MALO

Que Peñalosa fue repetitivo sobre los logros de su pasada administración y que Moreno habló de generalidades, cuando tenía que centrarse en explicar qué haría con los recursos de la valorización.

LO FEO

Que Moreno no respondió sobre un compromiso firmado con el sindicato del Acueducto, y que Peñalosa no reconoció las fallas que ha tenido el sistema TransMilenio.

COINCIDENCIAS

Ambos candidatos afirmaron que continuarían las políticas sociales del alcalde Luis Eduardo Garzón y coincidieron en que son víctimas de la 'guerra sucia' en esta campaña.

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