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El chat, una efectiva experiencia de comunicación

La red es más una creación social que tecnológica (...) la naturaleza de internet eslingüística, David Crystal

Alexánder Arbey Sánchez Upegui
Comunicador Social-Periodista
Diplomado en Corrección de textos
Maestría en Lingüística, Universidad de Antioquia
Editor académico y corrector de textos
Investigador, tutor y editor de la
Revista Virtual de la Católica del Norte Fundación Universitaria
Contacto: edicion@une.net.co / asanchezu@ucn.edu.co

Hoy en día, con el uso cada vez más creciente de las tecnologías informáticas en la educación, surge la necesidad de brindarles a los estudiantes y docentes herramientas y conocimientos prácticos para comunicarse eficazmente en ámbitos formativos e investigativos.

En este artículo presento unas sencillas consideraciones y recomendaciones que pueden contribuir a que el chat sea una efectiva experiencia de comunicación académica.

El texto tiene como base el desarrollo del taller de actualización pedagógica Aspectos ciberpragmáticos de la interacción educativa virtual: correo, chat y foro, realizado en la Católica del Norte Fundación Universitaria en julio de 2009.

El chat, también conocido como cibercharla, designa, en el ámbito de la educación virtual o con apoyo de las tecnologías de información y comunicación (TIC), una comunicación escrita realizada de manera simultánea a través de internet entre dos o más personas.

Aunque existen dispositivos de chats que se complementan con audio, video y recursos gráficos; y además hay escenarios de comunicación en los que el correo, el chat y el foro tienden a integrarse, lo cierto del caso es que en la actualidad el chat textual, en contextos de enseñanza aprendizaje, es bastante utilizado en diferentes plataformas educativas por las siguientes razones. Veamos:

1) En primer lugar, los actos de comunicación académica se realizan fundamentalmente por medio de textos escritos; lo cual, por supuesto, no excluye el uso de recursos audiovisuales, pero tampoco lleva a éstos a reemplazar o a poner en un plano subsidiario formas de interacción basadas en lectura y escritura.

2) En segundo lugar, el chat textual, como diálogo intelectual, permite que la lectura y la escritura, en cuanto herramientas para la construcción del pensamiento, se conviertan en estrategias para el aprendizaje en línea.

3) En tercer lugar, el chat escrito permite fijar los aportes (la oralidad tiene cierto carácter efímero), que posteriormente son editados y organizados, para que los participantes puedan volver en cualquier momento a la información.

4) En cuarto lugar, cuando una sesión de chat finaliza y se asigna a uno de los participantes la redacción de un resumen estructurado, la formulación de conclusiones o una relatoría, se está creando el escenario para fortalecer competencias comunicativas, pues este registro de escritura implica actividades cognitivas individuales y grupales asociadas a la lectura.

5) En quinto lugar, con una adecuada tutoría o moderación, el chat tiene la posibilidad de no ser una escritura reproductiva o basada en conocimientos declarativos (que también son importantes), sino un espacio de interacción formal para pensar y desarrollar perspectivas propias, mediante la interacción, la argumentación, las preguntas y el análisis crítico del conocimiento.

Como reflexión final sobre este aparte introductorio, en mi concepto se están dando dos fenómenos interesantes en la actualidad: por un lado apenas estamos empezando a reflexionar sobre el chat textual, y por el otro, están surgiendo posibilidades tecnológicas y comunicativas en relación con este medio, que algunos denominan "la segunda generación del chat".

Una de las utilidades bastante prácticas que surgen de la posibilidad de poder complementar el chat con recursos de audio y video puede ser el de garantizar la autenticidad de la evaluación, al poder verificar que quien está al otro lado de la red sí es el estudiante. Cómo verificar la autenticidad de los aprendizajes ha sido una preocupación en e-learning (Cfr. Restrepo, et al., 2009).

En todo caso, la llegada de nuevas herramientas o perspectivas tecnológicas no nos debe llevar a asumir actitudes apocalípticas o integradas ni conducir a anular otras formas de comunicación o estrategias o a realizar cambios drásticos por razones de "moda tecnológica". Creo que lo que prima es el criterio de uso, el cual lleva a utilizar una u otra metodología o tecnología, de forma integrada y con sentido.

El chat, ¿una conversación informal escrita?

La respuesta a esta pregunta depende del contexto; es decir, de aquello que va con el texto. En un ámbito educativo, el chat no necesariamente es una conversación oral coloquial escrita en la cual se utilizan recursos gráficos; más bien, se trata de una comunicación planificada que puede tener algunos rasgos de oralidad propios de la espontaneidad y de la escritura inmediata, pero en todo caso se trata de un diálogo académico, en el cual se siguen unos parámetros definidos con anterioridad.

Es de tener en cuenta que muchas veces el chat es un precursor de la planificación textual y de la escritura, cuando se le utiliza para discutir y orientar sobre la redacción posterior de un trabajo (tarea de escritura) o cuando hace parte de este. En dicho caso estamos ante una situación que bien podría denominarse hablar o chatear para escribir (Cfr. Castelló, 2007, p.61).

Recomendaciones para el chat educativo

A continuación, y con base en diferentes fuentes, diálogos con investigadores y tutores en ambientes virtuales, presento algunas recomendaciones que pueden ser útiles al momento de planificar, realizar y valorar una sesión de chat, con fines de enseñanza aprendizaje. Algunos denominan esto como una actividad estratégica de planeación comunicativa.

Antes del chat

-Previa realización del chat, el tutor y los estudiantes deben planificar la actividad; esto es, se deben definir los participantes, el tema, los objetivos, la duración, la fecha y la hora. Asimismo, es conveniente tener unas recomendaciones básicas de orden comunicativo.

-Se deben socializar unas orientaciones claras con respecto a las lecturas y actividades que deben realizarse antes de la sesión, de tal manera que el diálogo en línea tenga un sentido claro.

-Los estudiantes deben cumplir los compromisos previos al chat, pues de lo contrario no será lo suficientemente productivo.

Para iniciar y desarrollar el chat con fines educativos

-Como primera recomendación está la puntualidad. Cuando los asistentes llegan tarde, la cohesión y la unidad de la discusión puede afectarse. Para prevenir esta dificultad se recomienda ingresar a la sala de chat cinco minutos antes de la hora citada, incluso para prever problemas de conectividad y cambiar de equipo para poder acceder sin problema.

-En caso de que se ingrese tarde es recomendable comenzar con un saludo muy breve, que sólo debe ser contestado por el tutor o moderador. Se ha observado que quienes llegan tarde empiezan a dar una serie de explicaciones que, al ser registradas por el sistema y respondidas por los demás participantes, entorpecen la cohesión y el desarrollo temático del chat.

-Para solucionar la dificultad de atraso es más aconsejable solicitar mediante un chat privado (e incluso mediante correo) con un participante que envíe todo el registro de la conversación, con el fin de contextualizar a la persona que ha ingresado de manera extemporánea.

-Si se ingresa antes de la hora acordada es adecuado enviar un saludo que permita anunciar formalmente la presencia de quien ya entró en la sala.

-No es recomendable que el tutor o moderador empiece a indagar a través del chat sobre la llegada a destiempo de un participante.

-Cuando vaya a iniciar su participación tenga presenta que debe ceñirse al tema que se ha definido. Evite tratar temas personales o asuntos operativos que no son del caso.

-Dependiendo del contexto y de cada caso, en ocasiones puede ser útil tener escritas con antelación las preguntas, reflexiones o aportes pertinentes al tema del chat.

¿Cómo participar y escribir?

-Es indispensable que el tutor o moderador del chat tenga una metodología clara que le permita mantener el orden en las intervenciones; para ello resulta útil otorgar los turnos de participación y escribir el nombre del interlocutor a quien se refiere puntualmente; además, todo participante debe sentir que su presencia e intervenciones son tenidas en cuenta.

-Es importante evitar interrumpir las intervenciones de otros, pues esto puede quitarle coherencia al chat. En una interacción eficiente sólo una persona interviene a la vez.

-Evite la profusión de textos que no tienen rendimiento comunicativo, como: abundancia de saludos a destiempo, constantes correcciones y aclaraciones innecesarias.

-Cuando redacte un mensaje en el chat revise la correcta digitación y ortografía antes de enviarlo, es lo mejor. Para verificar la correcta escritura de palabras puede tener a disposición el diccionario en línea de la Real Academia Española de la Lengua: www.rae.es

-La ausencia de un contexto físico y de ciertos recursos expresivos como los emoticones que usualmente no se utilizan en plataformas educativas, exige por parte de los integrantes una mayor contextualización de la comunicación. Hay un tono más explicativo y argumentativo.

-Cuando un participante esté haciendo uso de su turno de intervención mediante varios mensajes breves, es recomendable que dé a entender a los demás que aún está escribiendo o en está uso de la palabra. Para ello puede usar expresiones como: "continúo...", "aún no finalizo...", "estoy escribiendo mi aporte...". Con esto evita silencios prolongados que pueden interpretarse como ausencia o finalización.

-Cuando finalice de manera parcial o definitiva su turno de participación en el chat, es recomendable que luego de su mensaje cierre con un punto seguido y la expresión: ".He finalizado" o ".Con esto terminé". Por su parte, las demás personas deben esperar a que quien esté en uso de la palabra concluya adecuadamente y el moderador dé la palabra o realice los comentarios del caso.

-Cuando un participante quiera interpelar o aportar algo a lo expresado por otra persona debe solicitar el turno o el espacio para intervenir; por ejemplo: "quiero hacer un comentario en relación con el aporte de... (debe dirigirse a la persona por su nombre).

¿Ser corteses en la interacción en línea?

Definitivamente sí. La cortesía es un comportamiento o conjunto de normas establecidas por cada sociedad, orientadas a facilitar la comunicación.

La cortesía es una estrategia para mantener el equilibrio en la interacción con los demás y lograr objetivos mediante la comunicación. También, se relaciona con tener en cuenta los sentimientos del interlocutor; por ello:

  • No imponga su punto de vista.
  • Dé opciones a la otra persona.
  • Haga sentir bien a su interlocutor: sea amigable, cordial; salude,
    despídase, llame al otro por su nombre; responda oportunamente los mensajes, utilice los agradecimientos, las felicitaciones, etc. (con adaptaciones de Lakoff, 1973, citada por: Calsamiglia y Tusón, p.162, 1999).

-Es preciso un manejo básico de cortesía en este tipo de espacios, por lo cual es muy pertinente saludar y despedirse al salir del chat.

-Una parte importante de la cortesía es cooperar comunicativamente; esto quiere decir que debemos aportar al objetivo de la comunicación cuando nos corresponda el turno de hacerlo.

-Es también importante procurar porque los aportes sean claros y lingüísticamente correctos. Para ello (como se sugirió anteriormente) es útil revisar las participaciones antes de enviarlas y evitar escribir en mayúscula sostenida o utilizar abreviaciones o convenciones poco conocidas por los interlocutores.

Después del chat

-Al finalizar, y dependiendo de los objetivos, es aconsejable realizar la coevaluación del chat como oportunidad formativa: ¿se lograron los propósitos, se aclararon las inquietudes o se multiplicaron?, ¿la comunicación fue efectiva y eficaz?, ¿qué recomendaciones surgen para una próxima sesión?

-Al terminar la discusión en línea es recomendable la redacción de una relatoría, de un resumen o la escritura de una lista de conclusiones (según el caso), que posteriormente pueden ser enviadas por correo electrónico a los integrantes del grupo o socializadas y precisadas en un foro de discusión.

La redacción y edición deben asignarse previamente a alguno de los participantes. El docente debe entregar las pautas de redacción del documento y ser explícito sobre lo que se espera de esta tarea de escritura.

-Sobre las propuestas para trabajos conjuntos o conformación de equipos, se sugiere que los estudiantes las aborden cuando el moderador haya terminado la charla o asesoría y haya dejado la sala para no interrumpir el objetivo del espacio. Dado que hay un contacto inmediato, los participantes pueden aprovechar para conformar sus grupos y trabajar de forma colaborativa.

-Antes de cerrar el chat, es recomendable que cada participante envíe una frase síntesis sobre alguno de los temas abordados o sobre el sentido general del chat. Esto facilita la síntesis global posterior.

A modo de epílogo: ¿para qué se utiliza el chat?

Los usos son tantos como las posibilidades comunicativas que ofrece el diálogo intelectual. Con algunas adaptaciones, la profesora Laura Campuzano (2003) nos dice que un chat generalmente se utiliza para:

  • Realizar definiciones o precisiones de conceptos.
  • Aclarar dudas de manera cooperativa.
  • Intercambiar comentarios.
  • Debatir y argumentar.
  • Dar ejemplos de conceptos y explicarlos.
  • Resumir o sintetizar.
  • Aprender a resolver las polémicas que surjan.
  • Reorientar o regular los aportes de los participantes, de acuerdo con los fines del chat.
  • Explicar un procedimiento.
  • Con la orientación del docente, "los participantes trabajan no solo sobre conocimientos previos y conocimiento nuevo, sino también sobre malentendidos derivados de una interpretación deficitaria de la lectura. Así encuentran las fallas en su razonamiento" (pp.287-298).

En complemento de lo anterior, es dable decir (retomando una idea del maestro y escritor Fernando González) que el conocimiento se genera también mediante la participación en la realidad o realidades.

Esta idea indica que el conocimiento no sólo es una actividad conceptual, sino que es un saber vivo producto de la expresión individual (personalización) y de la participación en determinados contextos, para discernir, escribir, crear, interactuar, argumentar, proponer...

En esta misma línea de reflexión, y retomando con adaptaciones algunos planteamientos de Bernardo Restrepo y otros (2009, p.18), es necesario superar el conocimiento "inerte" para llegar al pensamiento de alto orden, es decir, a una instancia en la cual podemos explicar, aplicar, justificar las respuestas, aportar, leer críticamente y proponer síntesis nuevas con el conocimiento adquirido.

En el ámbito especializado de la educación virtual, los géneros discursivos como el correo, el foro, y en este caso particular el chat, en cuanto espacios dialógicos, deliberativos y de escritura (en algunos casos apoyados por audio y video), tienen esa potencialidad para generar conocimiento "vivo", que surge en gran medida a partir de la experiencia: participación, autoevaluación, colaboración y autoexpresión.

De igual forma, diversos géneros textuales como el resumen, el comentario crítico y las síntesis, entre otros, también lo permiten. Todos estos medios exigen reflexión y construcción.

Así las cosas, la escritura en línea (no sólo la que producen los estudiantes, sino la que generamos los tutores mediante la retroalimentación) es una poderosa herramienta en el desarrollo de diferentes competencias, dado que durante la redacción debemos transformar y elaborar el conocimiento, en aras de lograr una efectiva experiencia de comunicación académica.

Bibliografía consultada

Calsamiglia Blancafort, Helena y Tusón Valls, Amparo. (1999). Las cosas del decir: manual de análisis del discurso. Barcelona: Ariel.

Campuzano, Laura (2003). Trabajando con chat en cursos de postgrado en línea. En: Cultura y educación. Revista de teoría, investigación y práctica. Vol. 15, No. 3, (octubre de 2003); pp.287-298

Castelló, Montserrat (2007). El proceso de composición de textos académicos. En: Escribir y comunicarse en contextos científicos y académicos. Graó: Barcelona

Haverkate, Henk (1994). La cortesía verbal: estudio pragmalingüístico. Madrid: Gredos.

Palazzo, María Gabriela (2005). ¿Son corteses los jóvenes en el chat? Estudio de estrategias de interacción en la conversación virtual. Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 2005, no. 5. [citado febrero 10, 2009]. Disponible en internet: http://www.cibersociedad.net

Restrepo Gómez, Bernardo; Román Maldonado, Carlos Eduardo y Londoño Giraldo, Eliana. (2009). Situación actual de la investigación y la práctica discursiva sobre la evaluación de aprendizajes en e-learning en la educación superior. Medellín: Católica del Norte Fundación Universitaria.

Yus, Francisco (2001). La ciberpragmática: el uso del lenguaje en internet. España: Ariel.

Yus, Francisco (2002). El chat como doble filtro comunicativo. En : Rev. de investigación lingüística, no. 2, vol. V-2002. págs. 141-169

El chat, una efectiva experiencia de comunicación, cvn, Fundación Universitaria Católica del Norte,
Nota: El Centro Virtual de Noticias, CVN del Ministerio de Educación Nacional no se hace responsable de esta información. Este contenido corresponde a un boletín de prensa enviado por Fundación Universitaria Católica del Norte

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