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Educación
Internet
Ramiro Velásquez Gómez
Desde una reserva en Urrao, hasta el borde de los Montes de María y un barrio en Montería, los maestros y sus estudiantes avanzan en el uso de las nuevas tecnologías. Los educadores las aceptan ya, pero faltan estudios sobre la influencia en los estudiantes.
En pleno Colibrí del Sol, la reserva de protección que copia el nombre del pequeño pájaro en estado crítico, 77 niños conocen ahora lo que es un computador. Y comunicarse por internet.
Son niños campesinos de la vereda El Chuscal, a unos 10 kilómetros de Urrao, un rincón adornado por colinas y montañas, como el llamado páramo del Sol (de Frontino), la mayor altura de Antioquia con 4.080 metros.
Donde los Montes de María comienzan, en la vereda Caracol de Toluviejo (Sucre), los niños de 5 a 12 años de la primaria trabajan la huerta escolar por medio del computador.
En Cuadernia, la herramienta, registran los logros, avances y deducciones que realizan.
"Es una cartilla digital que sirve como material didáctico en la institución", indicó la profesora Herlinda Ayala.
En la escuela de Urrao, informó la educadora Sandra Milena Montoya Vargas, los niños desarrollaron con los equipos un proyecto de conocimiento del municipio.
No son los únicos beneficiados. En la Institución Educativa Villa Margarita en ese barrio de Montería (Córdoba), Fabio Álvarez Morales, coordinador académico, hizo parte del proyecto que logró que 30 padres de familia comenzaran a conocer los computadores.
Fueron tres iniciativas del programa Computadores para Educar y su convenio con la Universidad de Antioquia para la formación y apoyo pedagógico de los centros educativos que reciben los equipos.
¿Para qué ha servido todo esto? Aunque no se ha hecho un estudio que precise cuánto han avanzado los estudiantes tras la llegada de los computadores al aula, en los docentes sí ha influido.
Doris Adriana Ramírez, coordinadora del convenio de la U. de A. y su grupo de Didáctica y Nuevas Tecnologías con Computadores para Educar, expresó que el maestro no ve ahora la tecnología como un enemigo, sino como una herramienta pedagógica, formulando proyectos de todo tipo.
Para los estudiantes ha sido útil en el trabajo colaborativo (comenzando porque deben muchas veces compartir equipo) y comienzan a entender que hay que utilizar bien estas tecnologías.
Sandra Milena, junto a las profesoras Paola Andrea Laverde y Gloria Marleny Higuita, organizó horarios de modo que todos los niños, desde preescolar, pudieran usar los equipos, aunque sólo 5 de 11 tienen conexión internet.
"Se les enseñó a navegar por internet en busca de temas o actividades de interés para ellos, al igual que el correo para los grados mayores", explicó.
La huerta en la Institución de Caracol surgió para fomentar el conocimiento agrícola estudiantil en una región con esas posibilidades pero papás dedicados a actividades informales.
El computador fue el instrumento para plasmar los conocimientos adquiridos.
Doris Adriana reportó que uno de los cuellos de botella está en los directivos docentes. Un 50 por ciento más o menos, opinó, no reconocen la importancia de la tecnología ni dejan que los maestros desarrollen sus proyectos.
El convenio que coordina trabaja durante un año, una vez los centros reciben los equipos, en los ejes pedagógicos, de gestión y de infraestructura. Son 140 horas de formación.
Cada escuela formula dos proyectos: pedagógico y de gestión, porque al año debe encargarse del sostenimiento y cambio de los equipos.
En El Chuscal, un grupo tiene como tarea buscar los recursos para que haya papel, tinta y lo necesario para trabajar.
Doris Adriana reconoció limitaciones en la conectividad, el dinero para la energía y la reposición de equipos.
Pero los beneficios están ahí, a la mano, fáciles de mostrar.
Los niños que aprendieron qué era su municipio, Urrao; los papás inquietos de Montería; y los estudiantes con su huerta en los Montes de María.
Se hace camino al teclear.
Contexto
Del convenio y las cifras de computadores
En una semana, Computadores para Educar y la Universidad de Antioquia comenzarán la etapa de formación y acompañamiento en 383 instituciones educativas de Antioquia, Caldas y Chocó.
La universidad ha estado desde 2o002 en este proceso. Cada año el Ministerio de las TIC oferta esa etapa, por lo que de año en año varían los departamentos que atiende la U. de A.
Durante el año, un grupo de 50 egresados de la Universidad se desplazan a los municipios y las instituciones para asesorar a los docentes y orientarlos.
Cumplido el término, la universidad, explicó Doris Adriana Ramírez, tiene que continuar con el seguimiento periódico a las instituciones, invitándolas a foros y capacitaciones.
Computadores para Educar ha entregado en 10 años de funcionamiento, hasta julio 31, 263.803 equipos a 21.059 sedes educativas de todos los rincones del país. Así, el 45,7% de todas las sedes oficiales se han beneficiado con el programa, que ha recibido 202.220 computadores en donación y ha producido a la vez 277.839.
A finales de julio se presentaron en Medellín las experiencias más significativas de las instituciones acompañadas entonces por el convenio de la U. de A.
De ahí sale un disco que es repartido para que otros las conozcan y se apoyen.
Un computador en el pico del colibrí |