Fecha de publicación: Martes, 29 de Junio de 2010
Medio que publica: El Colombiano de Medellín

Sección: Local / Regional
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Firmada por el periodista
En la Línea 106, la voz de los niños vale

Antioquia
Internet
Paola A. Cardona Tobón

La línea de Atención Infantil y Juvenil es un canal en el que encuentran asesoría e información útil para evitar que se les vulneren sus derechos. Los papás y docentes también la usan para reportar situaciones anormales de las que son testigos y para orientación.

Llaman porque se sienten explotados laboralmente o maltratados. Algunos tienen dudas sobre su sexualidad o están tristes porque pelearon con un amigo. Otros, sacaron un cinco y están felices o, simplemente, marcan porque quieren hablar con alguien.

La nueva generación tiene un espacio en el que los escuchan y orientan. Se trata de la Línea de Atención Infantil y Juvenil 106, que lideran Corpolatin y la Alcaldía de Medellín.

En promedio, las sicólogas que la atienden, reciben entre 80 y 100 llamadas diarias; en el mes, unas 3 mil. Pero los niños y adolescentes no son los únicos que la usan, papás y profesores denuncian en ella malos tratos hacia los menores o buscan asesorías y pautas de crianza y resolución de conflictos.

El trabajo con la Línea, que comenzó en 2006, trasciende las llamadas. Marcela Barón, directora de Corpolatin, dice que dictan capacitaciones en planteles y barrios en temas de vulneración de derechos y prevención.

Este año ya han cualificado a 9.918 docentes, padres y estudiantes. Además, hacen intervención sicológica y en crisis, tienen servicio de información para indicar los canales de ayuda y de remisión e, incluso, se movilizan a los hogares de los niños que así lo requieran. Y establecieron alianzas con 86 entidades públicas y privadas para atender mejor los casos.

Labor de prevención

Las sicólogas de la 106, la atienden entre las 7:00 a.m. y las 7:00 p.m. Sin embargo, en la noche se tiene el apoyo del 123 Social para que siempre encuentren quién responda su llamada.

Las profesionales Diana María Saavedra Restrepo y Carolina Gallego Goez manifiestan que se establece un vínculo con los usuarios, especialmente con aquellos que ya son habituales.

"Es una experiencia enriquecedora, también triste porque la realidad de la ciudad a veces desconsuela y los niños llaman angustiados, por ejemplo, cuando se sienten solos", afirma Diana.

Las sicólogas hacen seguimiento a los que presentan situaciones más complejas. "A través de la propuesta se les transmite un mensaje, que sí se les escucha y que su palabra vale y puede mover cosas", expresa Carolina.

En junio se reportaron 449 casos de vulneración de derechos a la nueva generación. Por eso, asegura la directora de Corpolatin, Marcela Barón, cada situación en la que con una palabra o una asesoría hayan podido evitar que un niño o joven fuera violentado es, para ellos, un logro invaluable.

línea de Atención Infantil y Juvenil