Fecha de publicación: Martes, 09 de Marzo de 2010
Medio que publica: El Mundo de Medellín

Sección: Educación / Universidades
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Firmada por el periodista
Constructores corren la cerca de un colegio

Educación
Página: Internet
Juan David Umaña Gallego

La escuela que está ubicada en Aranjuez, no tiene cerramiento en la zona de atrás, lo que permite el escape de estudiantes y la supuesta invasión de viviendas.

Como si se tratase de las graderías de un estadio, los vecinos de la Institución Educativa Francisco Luis Hernández, pueden ver desde los balcones de sus casas los partidos de fútbol que se organizan en la cancha de aquella escuela, también conocida como el "Colegio de ciegos, sordos y mudos". La buena vista que tienen estas viviendas se debe a que muchas de ellas se encuentran construidas al rededor del centro educativo, problema que tiene un largo camino y que cada año empeora, pues se construyen más casas que según el rector y ex estudiantes "roban" espacio a la institución.

Sin cerramiento

Según indica el actual rector, John Mario Garavito, la situación viene desde hace mucho tiempo, por la falta de cerramiento de la escuela en su parte posterior. Lo único que divide es una pequeña quebrada, la cual ya es sobrepasada por las viviendas que sirven como "muro" del colegio. "La situación se agrava pues cada vez llegan más personas a construir allí", manifestó el directivo docente quien agregó que han pedido en variadas ocasiones a la Secretaría de Educación, que se les tenga en cuenta con recursos para construir una malla que identifique la zona que le pertenece a la institución educativa y así, evitar problemas. "Hubo un tiempo en que las construcciones se detuvieron, pero ahora se reactivaron de nuevo. Antes, la anterior rectora pidió ayuda pero no la recibió", dijo el rector.

Igualmente, Garavito precisó que ha sido la comunidad quien ha recolectado recursos para montar las cercas que protejan a los jóvenes estudiantes, pues la zona limítrofe entre hogares y escuela, se presta para expendio y venta de drogas. Así mismo, por este sector sin mallas los jóvenes entran y salen del colegio cuando les place y según indican los vecinos, los alumnos tiran piedras a los tejados y hacen daños.

Sobre esta situación, ex alumnos como Hugo Hernández dicen que el municipio tiene una deuda con la institución y que no se le ha puesto la debida atención a uno de los pocos centros educativos públicos donde se enseña a la población invidente y sorda de Medellín. "El colegio nunca me cobró nada por la enseñanza que me impartió, por ello creo que se le debe auxiliar en esta problemática", pidió Hugo.

Dueños del terreno
No obstante, en la otra cara de la moneda se encuentran las personas que residen en los "muros" de la "Francisco Luis Hernández".

Muchos de ellos tienen documentos que los avalan como dueños de los predios que dicen usurpar y solo están haciendo valer su derecho a una vivienda digna, edificando su hogar.

Adriana Barrientos, quien es la última que viene construyendo allí, señaló que tiene documentos demostrando que su abuelo era dueño del sector, el cual hace unos 30 años era un tiradero de escombros. "Donde estamos no es invasión, es un poco más allá del lugar en que construyo mi casa; esto podemos demostrarlo con la ficha predial de mi abuelo y las escrituras que se encuentran en notaría", dijo la madre de familia.

Ella también aseguró que las autoridades se fueron sobre ella, porque es la última que está construyendo, pero que tiene todo el derecho de hacerlo.

Ahora lo que sigue es que las autoridades competentes miren que partes de la zona sí son del colegio y están invadidas y cuáles no, con el propósito de no cometer atropellos.

Sector - Problemas de seguridad

A la situación de la falta de cerramiento en la escuela y las viviendas que invaden, se le suma el peligro que se corre al estar por la zona, donde asegura la comunidad, violaron a una niña. También cuentan que allí se ubican jóvenes a fumar marihuana, a venderla y que los alumnos se escapan del colegio por la falta de una malla que no les permita la salida.

 

Constructores corren la cerca de un colegio