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Bogotá
Internet
Un convenio que permite a los alumnos de 10 y 11 del colegio Francisco de Miranda adelantar una carrera técnica de forma paralela con su bachillerato se ha convertido en un problema para los jóvenes.
La falta de espacios y de equipos que permitan que este se desarrolle con calidad es uno de los argumentos que llevó a la rectora saliente, Ana Oliva Martín, a proponer la reorganización de jornadas: pasar el bachillerato a la mañana y la primaria a la tarde.
La explicación es simple: los jóvenes podrían dedicarles más tiempo en las tardes a los programas del Sena -que se adelantan en la jornada contraria-, pues en estas horas contarían con las instalaciones y los equipos de colegios privados de la zona.
Laura Castro, estudiante de grado 11, y quien de forma paralela cursa una carrera técnica en cultivos vegetales in vitro, afirma que al no tener acceso en las mañanas a computadores para adelantar los diferentes módulos, a veces los alumnos deben aprovechar las horas de informática de su bachillerato para avanzar en los programas del Sena.
La Secretaría de Educación no aprobó este proceso el año pasado y ello motivó la salida de Martín. "Esto necesita un trámite y vimos que no era procedente ahora. Es importante que no se vulneren los derechos de los estudiantes al pasarlos de una jornada a otra", dice Jorge Torres, subsecretario de integración institucional de la Secretaría.
La comunidad educativa del colegio decidirá esta reorganización de jornadas con el nuevo (a) rector (a), en una 'consulta popular'.
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