Fecha de publicación: Domingo, 07 de Febrero de 2010
Medio que publica: El Colombiano de Medellín

Sección: Educación / Universidades
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Sin firmar
Cercados por las amenazas

Educación
Página Internet

Hay un colegio en la comuna 6 de Medellín donde el entorno violento no saca sino que trae estudiantes. La semana pasada el rector tuvo que rechazar 50 solicitudes de cupos porque ya no da abasto.

Las fronteras trazadas por el zumbido de las balas hizo que al inicio del año escolar los colegiales del sector temieran pasar de un barrio a otro y por eso, dijo el directivo, los que iban a otras instituciones le están pidiendo cupos.

La ausencia en las clases no es un problema de cobertura -el Secretario de Educación de la ciudad aseguró que hay plazas suficientes- sino de los caminos seguros o inseguros que establece el conflicto en algunos sectores.

En la comuna 8, por ejemplo, uno de los planteles que se dedica a la formación de jóvenes y adultos no ha podido estabilizar su matrícula. De los 108 estudiantes que finalizaron 2009 regresaron 72 en 2010.

El encargado del centro contó que ha llamado a los ausentes pero la mayoría se ha ido del barrio o temen desplazarse por los enfrentamientos entre bandas. Las clases son de seis a nueve de las noche y una de las estrategias que está pensando para aliviar la situación es ofrecerles jordanas diurnas los sábados y domingos.

Miedo con el desplazamiento de sus hijos hasta el colegio también han tenido padres de familia que dudaron de matricularlos. Felipe Andrés Gil, Secretario de Educación de la ciudad, declaró que conoce casos por ejemplo en los barrios El Jardín y La Esperanza donde se está prestando el servicio de transporte para que los alumnos lleguen seguros.

En otros sectores, como en algunos de la comuna 13, lo que hay son "zonas de tolerancia" que los violentos establecen alrededor de las instituciones.

Dijo uno de los rectores del lugar que los estudiantes que viven en barrios donde hay bandas enfrentadas con otra de los alrededores del colegio deben salir del plantel directo para la casa.

Lo mismo ocurre en Itagüí. En una de las calles donde funcionan tres instituciones, y en la que hace poco hubo un triple homicidio, la recomendación de los jefes de bandas a los escolares coincide con la de los rectores: "salgan de clase y váyanse directo para la casa".

En un colegio muy al norte de Medellín, hubo que recibir alumnos que habían sido retirados por procesos disciplinarios, pues no pueden pasar a otro sector.
A dos cuadras está la muerte.

La situación tensa en la que están varios colegios del municipio del sur la evidencian las 222 solicitudes de traslado que han hecho este año estudiantes y padres de familia por la presión del entorno.

La cifra la aportó Jhon Jairo Duque, secretario de Educación de Itagüí, quien agregó que 33 de las peticiones se han hecho por escrito.

Son varios los casos en los que el cambio se pide para otro colegio situado a tan sólo dos cuadras del anterior, pero ese espacio puede ser el trecho entre la vida y la muerte de un estudiante.

Las cifras de las solicitudes de traslados por presión de Medellín se conocerían en marzo cuando Felipe Gil, secretario de Educación de la ciudad, espera tener listo el consolidado de matrículas. Hasta el momento no se conocen cifras y en la Personería de Medellín esperan tenerlas antes de finalizar este mes.

Lo que sí hay son certezas en algunos barrios donde los directivos de las instituciones no se arriesgan a organizar encuentros de egresados porque los que eran compañeros en el aula, en la calle son enemigos a muerte.

Cercados por las amenazas, Medellín, enfrentamientos