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Opinión
Página: Internet
Edgar Santos Araújo
No sorprende que el mandatario-candidato haya propuesto, ante el alto índice de criminalidad en Medellín, convertir a mil estudiantes universitarios en delatores y de ñapa recibiendo un salario de cien mil pesos por sus eficaces colaboraciones a la justicia. Como no recordar que iniciado su primer mandato se les entregaba recompensa a delatores y todos recibían con sus caras encapuchadas el billetico.
Me imagino que tan escalofriante idea muy pronto llegará a ciudades como Santa Marta, donde la ola de criminalidad es sorprendente, en el cual estudiantes de las diferentes universidades harán el papel de sapos. Ni que decir cómo reaccionarían muchos de ellos.
Aunque la verdad para algunos jóvenes que se educan con las uñas, la oferta es tentadora, no quedaría mal esa ayudita extra, cien mil pesos sirven para las fotocopias y un par de cervecitas.
Con esa idea que tiene especie de "convivir universitaria" el doctor Uribe, quiere involucrar aún más a los civiles en el conflicto. Parece que se viviera en un "estado policíaco", donde todo el mundo ve enemigos hasta en la familia. Desde luego que lo propuesto por el mandatario-candidato, no lleva ni llevará a análisis en Rcn y Caracol, cuyas noticias hace rato por salud mental, no veo, a ellos sólo les interesa dos cosas: atacar por todos los flancos Chávez y echar para atrás la adjudicación del tercer canal.
En estos siete largos años cada intervención del doctor Uribe, bien sea en los Consejos Comunales, en un auditorio, en escenarios internacionales, se encuentran plagadas de odio, venganza, sectarismo.
Así como decimos comúnmente ´adiós´, palabras como terrorista y terrorismo ya son familiares en el vocabulario de los colombianos, así como también: ´patria´, ´apátridas´, ´sepulcros blanqueados´, ´preste la marrana´, ´aplazar el gustico´.
Mi ñapa.
El decreto 128 de reforma a la salud o decretos de emergencia social, que hizo el gobierno nacional, contiene 16 artículos, todos en contra de la clase media y de los pobres. Se concluye que el gobierno uribista trabaja para beneficiar a los ricos y esclavizar, oprimir y acabar al pobre.
Un sólo ejemplo de este nuevo atentado a la salud: quienes estén enfermos y cuyos tratamientos y medicamentos estén por fuera del POS, de ahora en adelante no podrán recurrir a tutelas en contra de las riquísimas EPS, sino que bajo el rimbombante nombre de 'prestaciones excepcionales', obliga a las personas gastar de sus ahorros para cancelar el servicio, además que exige a los profesionales de la medicina recetar lo que digan estas entidades que más bien parecen bancos.
¿Y qué pasará con quienes no trabajan? ¿Qué harán? ¿Muerte rápida y segura?
Los estudiantes informantes. Por: Edgar Santos Araújo |