Fecha de publicación: Lunes, 25 de Enero de 2010
Medio que publica: El Heraldo de Barranquilla

Sección: Económica
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Sin firmar
El ‘Biblioburro’, en camino contra la deserción escolar

Economía

Luis Soriano, gestor del proyecto Biblioburro, y Pablo Beltrán, secretario de Educación del Magdalena, han visitado familias en Tenerife, Plato, Pivijay y otros municipios.

Con la presencia de Luis Alberto Soriano, creador del Biblioburro, original instrumento educativo a través del cual se lleva enseñanza a los niños del campo, la Secretaría de Educación del Magdalena emprendió una campaña de cobertura universal y cero deserción escolar.

La idea es incentivar a los niños y jóvenes para que ingresen a las escuelas, culminen su ciclo académico, se gradúen como bachilleres y se formen profesionales productivos para cada una de sus regiones.

La campaña, que es liderada por Pablo Beltrán Gómez, secretario de Educación del Magdalena, inició en Plato y ha caminado por los municipios de Tenerife, Salamina y Pivijay.

El Banco, en donde el funcionario y Soriano han sido testigos del potencial intelectual que hay allí, pero asimismo del poco apego y desinterés por la academia.

"No hay que ver la educación como un grillete para los hijos, sencillamente es un instrumento para su superación y desarrollo", dice Soriano.

Faltan más oportunidades. A raíz de las giras que ha realizado, manifestó haber ratificado el concepto de que los estudiantes de mejor calidad son los más pobres, pero al mismo tiempo los que menos posibilidades de acceso a la educación superior tienen.

Destacó el caso de Jaime Acosta, bachiller del Liceo Ariguaní, oriundo del corregimiento La Gloria y uno de los 50 mejores Icfes del país, quien pese a haber pasado en la facultad de economía internacional en la Universidad del Magdalena, no ha tenido el dinero para la matrícula. Su madre es lavandera y su padre cultivador de yuca.

El compromiso es de todos. Luis Alberto, también llamado el Quijote de los Valles de Ariguaní, ha cabalgado con el conocimiento a lomo de burro, a través del tiempo, llevándolo a las veredas y caseríos de las provincias del país. Él, que ha promocionado esta iniciativa creativa por varios países del mundo, pidió a los magdalenenses unirse a esta cruzada por la educación.

A su turno, Pablo Beltrán Gómez exhortó a la comunidad a participar y apoyar el programa, para de esta forma garantizar calidad en la educación. "Así nos daremos cuenta que estamos transitando por una ruta especial, que es la ruta del entendimiento, la misma que nos puede llevar a hacer de ésta, una región inteligente", aseguró.

Tanto Luis Soriano como Pablo Beltrán lamentaron la existencia de maestros que después de ganar el concurso docente nunca llegaron a su lugar de trabajo, dejando ‘tirados’ a los alumnos. Quizás no imaginaron que iban a enseñar a lugares con mucha vulnerabilidad. "Es que no llevan el ser maestro por dentro", afirmó el funcionario departamental.

Sobre el Biblioburro

Desde hace 12 años, Luis Soriano recorre veredas, pueblos, caminos y carreteras con el Biblioburro. A lomo de burro, el docente lleva libros a zonas rurales de municipios del Magdalena con el objetivo de estimular la lectura, aportar conocimiento, dotar de material didáctico a niños, familiares y profesores e incentivar la cohesión de la comunidad a través de la socialización de los textos, la lúdica de las sesiones y los recorridos de esta biblioteca ambulante.

Biblioburro, campaña, cobertura, deserción, permanencia, instrumento, superación, calidad, acceso, socialización