Fecha de publicación:Domingo, 24 de Enero de 2010
Medio que publica:El Colombiano de Medellín
Sección:Educación / Universidades
Género periodístico:Reportaje
Autoría:Sin firmar
Este año sí que toca estudiar duro

Educación
Internet

Camarón que se duerme se lo lleva la corriente y eso, exactamente, le podrá suceder a los estudiantes de colegio este año.

Luego de ocho calendarios en los que muchos se podían pasear durante el año lectivo como Pedro por su casa, hoy las cosas serán a otro precio: se puede perder el año, castigo que no estará reservado para unos pocos, como venía sucediendo.

La diferencia: cada colegio estableció con cuántas materias y áreas se pasa o se pierde, con cuánto se gana una asignatura y con cuánto se raja.

En abril pasado se expidió el decreto 1290 que entra a reemplazar el 230, que durante ocho años reglamentó la evaluación y promoción de estudiantes.

"Jóvenes: ya no podrán seguir tan tranquilos, pasando el año de cualquier manera, habrá mayor exigencia y esperamos una mayor respuesta" fue lo primero que del decreto conocieron los estudiantes de la institución Mariscal Robledo, de boca de su rector Guillermo Zapata.

A una semana de iniciadas las clases, los estudiantes ya conocen los detalles del nuevo sistema de evaluación.

Luisa Hernández, que entró a décimo, confiesa un poco de temor, pues además de la exigencia que habrá en su colegio, San José de las Vegas, deberá cumplir con el requisito de la alfabetización.

La nueva orientación, además de entregar plena autonomía para dejar a los alumnos con desempeños regulares, otorgó a las instituciones la posibilidad de usar métodos propios de calificación.

Con el 1290, el tres de las estudiantes del colegio Marymount no representará igual desempeño que el tres en el Inem José Félix de Restrepo.

Cada institución está lista para evaluar según sus propios criterios. Superior, alto, básico o bajo, cada desempeño de la escala nacional tiene su propio rango dentro de los centros educativos.

La mayoría de instituciones consultadas coinciden en que se pierde el año con tres o más áreas, en calificar con números y en que el desempeño básico se logra entre 3 y 3.9.

Los estudiantes además, fueron los encargados en encontrar otro denominador común.

El rango del desempeño bajo es muy amplio mientras que entre el alto y superior, hay una sola unidad.

Ser excelente será difícil, pero para entrar en el desempeño bajo basta con sacar menos del 3. Aunque coinciden en algunos parámetros, la evaluación y promoción en cada institución es un mundo por conocer.

El 3, por ejemplo, no siempre significará que el alumno ganó el examen, como el 2.5 no significará que perdió, eso dependerá del colegio.

En la Maestro Arenas Betancourt, el nivel básico comprende entre el 2.4 y el 3.4. El Marymount es otra de las excepciones. En el colegio femenino el desempeño básico se logrará a partir del 3.5 y hasta el 3.9.

"Se pierde con menos de 3.5 y la propuesta viene de las mismas niñas" contó su rectora Ana María Bernal.

Y es que de igual manera que el Ministerio de Educación Nacional recibió más de mil correos con sugerencias al borrador de decreto, la participación de los estudiantes, cuentan los rectores, fue amplia.

No solo opinaron, lo hicieron además para exigirse ellos mismos. En el Mariscal Robledo, a través de encuestas, los muchachos llegaron a sugerir "que solo pasara el año quien ganara todas las materias".

La exigencia en cada centro tendrá diferentes formas de aplicarse.

En el Marymount se tira duro con la calificación pero a la hora de perder el año, serán las tres áreas de la mayoría de instituciones.

En el San José de las Vegas, a partir de 3 se logra el básico pero en la mayoría de grados el año se pierde con una sola materia. En el colegio, además, la nota más baja que en 2009 era uno, ahora incluirá el cero.

Estos cambios, para las estudiantes, tienen sus pros y sus contras. "Un uno lo sacaba tanto la que dejaba el examen en blanco como la que hacía un esfuerzo en los ejercicios, no era equitativo", contó Susana Maya.

El cero, sin embargo, le genera temor a su compañera de 11° Mónica Restrepo.

"Aunque no hicieras nada en un examen te ponían uno, ahora un cero, y más si ese examen vale un 40 por ciento te va a bajar mucho la nota en la materia".

Pero no solo a las del San José, "les tocará tirarse durito". En la institución Antonio Ricaurte de Belén Rincón, los de preescolar y once también pierden con una sola materia mientras que para el resto de grados será con tres.

En el Londres no será la cantidad sino el tipo de materia que reprueben. Las de mayor intensidad horaria pesan más, sin embargo "reprobar tres de las no intensificadas también lleva a repetir el año", dijo Lina González, coordinadora académica.

No será fácil. Sin embargo, todas las instituciones dejan claro, con diferentes nombres, la oportunidad de recuperar las áreas antes de dar por perdido el año.

"Hay que reconocer que en el decreto anterior había cosas que facilitaban que fueran promovidos" comentó Oscar Henao Mejía, rector del Benjamín Herrera.

Implicaciones

Sobre el número de periodos

Tres, cuatro, cinco periodos, frente al número establecido cada colegio tiene sus propias razones para justificar la forma como organizó las 40 semanas académicas.

En la institución Mariscal Robledo, por ejemplo, el año se irá en tres periodos, cada uno de trece semanas. La que queda será la inicial, de inducción en el sistema de evaluación.

"Los tres periodos nos dan la posibilidad de trabajar diez u once semanas en formación académica, las dos restantes son de evaluación y otra para afianzar de acuerdo con sus resultados" explicó el rector Juan Guillermo Zapata.

Para la nota final de las áreas por periodo, al igual que para la nota final del año académico, los resultados se promedian y gana quien supere el básico. "El número es exacto", dijo.

En la Antonio Ricaurte serán 4 periodos, dejando una semana más en el cuarto para el proceso de recuperación.

Contexto

1. Una área está comprendida por una o más asignaturas. Dentro de un área una asignatura puede tener un porcentaje mayor que otra.

2. La inasistencia es un motivo más para reprobar el año. Quien falte más del 20 por ciento de los días del año sin justificación pierde.

3. Si un estudiante gana un área, a pesar de haber perdido una de sus asignaturas, igual debe recuperar los logros pendientes.

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