Fecha de publicación: Domingo, 17 de Enero de 2010
Medio que publica: El Heraldo de Barranquilla

Sección: Salud
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Firmada por el periodista
Que el relax vacacional no dañe a sus hijos

Sección: Salud
Página: Internet
Iván Bernal Marín

Postal de las vacaciones de un niño X: del crepúsculo al amanecer sentado frente a una pantalla, matando bribones de polígonos virtuales; minándose de paso el estado físico y el ánimo. Dormir, despertar al mediodía a repetir la rutina de presionar botones y recibir un baño de destellos en una cama o sillón. De vez en cuando empinar una gaseosa y morder un perro caliente, unas papitas, crispetas o pizza.

En la interrupción escolar la actividad física se congela y aumenta el consumo de la llamada comida chatarra, advierte el pediatra Libardo Diago.

Precisa que por esos hábitos sedentarios los niños "poco a poco van entrando en un síndrome metabólico; sobrepeso y obesidad, que los lleva a diabetes e hipertensión".

En la aparente invulnerabilidad de su habitación, los niños van construyendo "antecedentes que van a estallar cuando tengan 25 a 30 años". Los convertirán en jóvenes hipertensos, obesos, con riesgo de infartos tempranos.

Depresión. La psicóloga clínica Lizeth Abudinem de Hazbún señala otra consecuencia de dejar a los niños solos frente a un televisor, sin tener más nadie con quien hablar durante largas horas: la depresión.
"Es más frecuente en estratos más altos, que es donde más falla la comunicación", afirma.

No hay datos precisos sobre la incidencia de la depresión infantil en Barranquilla. Diago teme que esté cercana a la de ciudades como Neiva y Bucaramanga, en las que el 13% de los niños padece este trastorno del estado de ánimo.

La depresión es una enfermedad con consecuencias incapacitantes, y lo más grave, la puerta de entrada al suicidio.

Recomendación. La temporada de vacaciones está por terminar. No obstante, tanto Diago como Abudinem, coordinadores del capítulo Caribe de la Asociación de Afecto, consideran que no es tarde para preparar a los niños para el reingreso al colegio. Es decir, prevenir que vuelvan "rezagados" de sus vacaciones.

¿Cómo? Implementando una programación de actividades que cultive su disciplina, tanto física como intelectual, y que involucre a toda la familia.

"Con la definición de horarios en el ámbito intrafamiliar, en los que se turnen los papás, los abuelos y los hermanos mayores para acompañarlos", indica Abudinem. Horarios que fijen tiempos para la recreación y la educación, de forma alterna y simultánea. "Necesitan aprender a través del juego y las relaciones, con una comunicación que hoy no existe".

De esta manera se puede evitar que sean afectados por el drástico cambio de ritmo, y que la laxitud socave su desempeño, además de su salud.

Los expertos proponen que el fin de semana los padres de familia diseñen un plan de "lo que se puede hacer entre todos", con responsabilidades a cargo de los más jóvenes del hogar. Plantean la necesidad de dejar a los niños con personas de confianza y autoridad.

"No podemos decir a los papás que no trabajen, pero no dejen los hijos con los choferes o las empleadas de servicio doméstico". Recomiendan acercar a los niños a abuelos o tíos pensionados, que suelen estar gustosos de enseñarles a bailar, cantar y muchas cosas más.

Así aprenden y se alejan de las manifestaciones de depresión. La desmotivación y la soledad generalmente los llevan a ingerir bebidas alcohólicas tempranamente, con todos los perjuicios que ello supone.

Que el relax vacacional no dañe a sus hijos,