Fecha de publicación: Martes, 17 de Noviembre de 2009
Medio que publica: El País de Cali

Sección: Otra
Genero periodístico: Entrevista
Autoría: Firmada por el periodista
"Le devolvimos la decencia a la Santiago de Cali"

Cali/Entrevista
Internet
Hugo Mario Cárdenas López

Hebert Celín Navas, rector de la USC, habló con El País sobre el modelo del cogobierno y los logros alcanzados en el alma máter en la última década.

Culminado un nuevo proceso de elecciones internas en la Universidad Santiago de Cali, USC, el tema de la politización de ese centro educativo vuelve a ser centro del debate por la participación activa de varios dirigentes regionales durante la campaña previa.

En diálogo con El País, el rector de la USC, Hebert Celín Navas, habló sobre este tema, el modelo del cogobierno, los estigmas y los avances logrados por la universidad en la última década.

Pasado un nuevo proceso electoral dentro de la universidad, ¿qué ventajas y desventajas encuentra en el modelo del cogobierno?

El cogobierno es el sistema de administración de la USC, único posible, porque la universidad no tiene dueños. En sus estatutos figura que se administrará por igual entre estudiantes, egresados, profesores y los fundadores que aún viven. Entre las ventajas, es que le da a la comunidad universitaria sentido de pertenencia y permite un buen ejercicio de liderazgo a los santiaguinos; las desventajas, podría ser una decisión tomada hace 10 años que permitió que la representación en el cogobierno, que era por facultades, hoy sea por programas, lo que hizo que el Consejo Superior creciera desbordadamente, dificultando la toma de decisiones.

De hecho, son 121 los miembros del Consejo Superior...

Nosotros impulsamos una reforma que consiste en tener un Consejo Superior tal como ha venido funcionando para temas muy puntuales, elección de dignatarios, aprobación de presupuesto, aprobación de estados financieros, creación de seccionales, reforma de estatutos y ese mismo cuerpo elige un Consejo Directivo de 21 personas que serán los que administrarán el día a día en la universidad.

¿En qué más cree que se han equivocado administraciones anteriores?

Primero, en que nunca se preocuparon por hacer investigación; segundo, en que la universidad se debatía en un empirismo que no le permitía formar gente de alto nivel y, tercero, que la Santiago, como casi toda la ciudad, se dejó confundir por los flagelos que afectaron a la sociedad caleña y hubo una influencia muy marcada de ese modelo de sociedad en el interior del alma máter. Creo que el gran aporte nuestro fue haberle devuelto la decencia y desde esa idea estamos ayudando a formar una idea de sociedad.

¿Qué representa hoy la Universidad Santiago de Cali para la región?

Es una institución hoy muy seria, que le apostó en los últimos años al mejoramiento académico. Una institución que pasó de tener en el 2000 enormes cuestionamientos desde el punto de vista ético y jurídico con el Ministerio, a solucionar todos sus problemas, a haber consolidado la seccional, pero fundamentalmente, es una institución que le apostó a la seriedad académica. En el 2000 teníamos 2 profesores con doctorado y hoy tenemos 41. En el 2000 teníamos 50 profesores con maestría y hoy tenemos 485. No teníamos investigación y pasamos de ser una universidad investigada a una universidad que investiga. Hoy tenemos 44 grupos de investigación categorizados en Colciencias, con proyectos, trabajos y publicaciones en investigación. Las únicas investigaciones que teníamos en el 2000 las teníamos en la Fiscalía por todos los problemas que se había suscitado en administraciones anteriores.

A propósito, se han superado estigmas del pasado, pero se dice que la Universidad está politizada...

No es cierto que sectores políticos tradicionales pugnen por el manejo de la USC. Siempre he dicho que la Santiago es para los santiaguinos. Hay actores de la universidad que hacen política externa, muchos de ellos reconocidos, que participan en las elecciones de la USC, pero no para sacar dividendos de aquí hacia afuera o traer el poder externo a la universidad, participan como egresados o estudiantes. Por eso ve a Francisco Murgueitio, Heriberto Sanabria, Marino del Río o Jorge Tamayo.

El sistema de cogobierno se empezó a implementar en el año de 1917, en la Universidad de Córdoba, en Argentina, y es el modelo que se aplica dentro de la Universidad Santiago de Cali desde el año de 1968.

¿También a Sigifredo López, Raymundo Tello y Juan Carlos Rizzetto?

Sigifredo es egresado y cuando lo secuestraron era profesor de la USC; entonces no está aquí por político, sino que tiene un derecho adquirido. Raymundo Tello es un profesor de 21 años en la universidad y no llega al Consejo Superior como cuota política de nadie, sino porque 20 ó 30 profesores de derecho votaron por él y que hoy haga parte del equipo de la Gobernación no lo inhabilita para estar en la universidad y el señor Rizzetto no sé de dónde será egresado, pero me imagino que en su organización política debe tener estudiantes o profesores que lo acompañan. La verdad, a Rizzetto lo he visto dos veces y ni me ha pedido ni le he ofrecido; y si me pidiera, no hay para dar porque este es un tema de los intereses de la USC y los santiaguinos.

Dicen que la USC es una Colombia chiquita. ¿Dentro de esa pequeña Colombia también se mueven intereses como en la política nacional?

Aquí hay muy poco que repartir. El Consejo Superior nombra trece cargos: rector, vicerrector, director de extensión, director de investigaciones y decanos, y hay un régimen muy fuerte de exigencias. Por ejemplo, para decano se requiere maestría y en el país hay déficit de magíster. La semana pasada hicimos elecciones y se presentó un aspirante por cada cargo, que con una hoja de vida indiscutible fueron votados por aclamación por los 121 consejeros y eso demuestra que no hay politización o apetito burocrático.

La USC tiene un presupuesto anual cercano a los $100.000 millones, superior al que maneja más del 80% de los municipios en Colombia, ¿no es ahí donde se centra la puja por administrar la universidad?
Puede haberla, pero yo no la siento. Yo he sido elegido en cuatro periodos como rector, en tres de ellos candidato único. Entonces, no encuentra uno razón a esa percepción; si aquí se presentaran diez candidatos a rector y cada uno de ellos con un padrino, uno pensaría eso, pero no es así. En la última década el candidato con todas las posibilidades ha sido Hebert Celín y Hebert Celín no es cuota de nadie. Aquí lo que hay es un proyecto académico fuerte y, eso sí, nos hemos preparado para competir con cualquier universidad de élite del país. Ahora, el presupuesto anual es de $90.000 millones, pero el 75% es para el pago de nómina, el 18% para funcionamiento y el 7% es inversión. O sea que ese jugoso presupuesto que se plantea es absurdo.

¿El sistema de cogobierno permite autocontroles para evitar que sectores externos movidos por intereses se vayan tomando la universidad?

El primer control es que esta es una Junta Directiva muy difícil de cooptar porque son 121 personas de diferentes vertientes. Segundo, hay dos sindicatos muy fuertes, el de trabajadores y el de profesores, y con ellos se firma la convención colectiva. Ahora el tema de las becas y de las ayudas tiene que pasar por el reglamento de becas. Tercero, existen siete asociaciones de profesores, independientemente del sindicato, con los cuales se deben concertar las decisiones y, por último, el presupuesto de la USC es público.

¿Se sintió desde la academia la crisis económica mundial?

El mercado de la educación superior es supremamente sensible. Si una familia tiene dos o tres hijos, unos en bachillerato o en escuela primaria y uno en educación superior y el padre se queda sin empleo al primero que sacan es al de la universidad porque finalmente lo que se busca es que sus hijos sean, al menos, bachilleres. Por eso es notable la deserción universitaria.

En pocas palabras

"Las personas académicas podemos salir a la vida pública con éxito, como lo hizo Mockus en Bogotá, por ejemplo, y eso no quiere decir que la universidad se haya politizando".

"Muchas veces nos marginan, nos macartizan y no le reconocen a la Santiago la importancia que ha tenido en la formación de profesionales en 50 años". Hebert Celín Navas, rector de la USC.

Perfil

Nombre: Hebert Celín Navas

Estudios: contador público de la Universidad Santiago de Cali, cursos de extensión y actualización en área de análisis financiero, doctorado en economía pública y desarrollo local, entre otros.

Cargos: rector para el periodo 2004-2006 de la Universidad Santiago de Cali, vicerrector en el periodo 1998-2001 de la misma institución, director de la Oficina Relaciones Docentes y catedrático, entre otros.

"Le devolvimos la decencia a la Santiago de Cali", modelo, logros alcanzados,