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Opinión
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Los hechos que nos hablan de niños que salen de casa sin dejar rastro y que, pese al transcurso de los días y a la angustia de los padres no regresan, nos ponen a pensar sobre la comunicación que existe en casa.
¿Por qué un niño decide dejar la comodidad de su hogar y salir a dar tumbos por ahí? ¿El sentido de la aventura es suficiente y emocionante? ¿O huyen de un ambiente que no les agrada y esa es su forma de protestar?
No es lo correcto. Hay desazón en casa y las autoridades emprenden una búsqueda que no tiene conexión con asuntos criminales.
La raíz del problema está en casa y allí debe resolverse, desde el diálogo y la disciplina que se enseña con las dosis justas de afecto y autoridad.
Niños en casa,un niño decide dejar la comodidad de su hogar |