Fecha de publicación: Martes, 30 de Junio de 2009
Medio que publica: El Colombiano de Medellín

Sección: Información general / Variedades
Genero periodístico: Análisis
Autoría: Sin firmar
Una gran responsabilidad

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Colombia es un país en construcción y cada granito de arena que pongamos en esa obra debe ser socialmente responsable. Conocer y destacar que hay empresas, entidades oficiales, universidades y ONG trabajando en Responsabilidad Social Empresarial nos alienta, como institución y como medio, a seguir en la defensa de la libertad, la ética y la transparencia en la información y opinión.

Del tamaño de los retos y desafíos son nuestras responsabilidades y, en consecuencia, estamos en un momento histórico y trascendental para reafirmar que los principios que rigen nuestra razón de ser, como ciudadanos y como empresa, son los de construir un país socialmente responsable y sostenible, sustentado en valores y regido por la ética y la transparencia en todos los ámbitos de la sociedad.

Hoy, cuando el mundo trata de acomodarse a las turbulencias económicas y sociales provocadas por la irresponsabilidad de algunos, otros trabajan incansablemente por recuperar la armonía social y comprometen todos sus esfuerzos en la búsqueda de un mundo donde el hombre y su entorno sean el centro de las grandes decisiones públicas y privadas, dentro del concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

El Segundo Encuentro de Colombia Responsable que se llevó a cabo este fin de semana en Bogotá, con un Corferias lleno de empresas, entidades oficiales, universidades, Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y medios de comunicación que discutieron abierta y constructivamente el papel que desempeñan dentro de la sociedad, nos alienta y compromete a seguir en la defensa de la libertad, la ética, la transparencia y la institucionalidad, como garantía del "bien social" que, como medio de comunicación y como empresa, hemos suscrito con nuestras audiencias y grupos de interés.

Este evento, que se suma a tantos otros que se han hecho en diferentes escenarios locales, nacionales y en el exterior, nos ayuda a ratificar que son más las cosas que nos unen que las que nos alejan y, por ende, que las soluciones a nuestros problemas comunes deben nacer del consenso y no de la polarización, así como de la independencia y la credibilidad.

La RSE, como lo hemos dicho en otras ocasiones, no es filantropía ni caridad, sino una obligación que va más allá de los conceptos de rentabilidad, pues garantizar los mínimos de sostenibilidad social no es un gasto que como tal se mide en los presupuestos. Es una inversión con enormes retornos en equidad, justicia social y, sobre todo, desarrollo y paz.

Colombia es todavía un país en construcción y cada granito de arena que pongamos en esa obra debe ser socialmente responsable.

EL COLOMBIANO le apuesta a su propia credibilidad e independencia como instrumentos fundamentales de su responsabilidad de informar y formar, opinar, entretener y educar. También de denunciar, pero especialmente de Anunciar, con mayúscula, porque en medio de tantas dificultades y angustias siempre hay mucho bueno por decir. Y algo que nos levanta el ánimo: Colombia.

 

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