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Autor: Mario Alberto Duque Cardozo
El Estudio de Prevalencia realizado en 2008, encontró que la disminución en el riesgo es adjudicable al trabajo de prevención realizado por la Alcaldía.
Educar e insistir da resultados. Así lo demostraron los resultados del proyecto de prevención de la anorexia y la bulimia en la ciudad.
Gracias a la intervención liderada por la Alcaldía de Medellín para prevenir estos desórdenes alimenticios, el riesgo de que las adolescentes escolarizadas de la ciudad sufran dichos trastornos se redujo en un 10,5 por ciento en los últimos cinco años, al pasar de un 33.1 por ciento en 2003 a 22.6 en 2008.
Sin embargo, la tarea debe continuar. Así lo expuso la psiquiatra Lucrecia Ramírez, quien durante su ejercicio como primera mujer de la ciudad, lideró el proyecto que logró, además, "crear una contracorriente de opinión en Medellín que rechaza la delgadez extrema y que la reconoce como síntoma de riesgo y de enfermedad".
El proyecto contó con la participación de 425 instituciones públicas y privadas, especialmente educativas, certificó a 3.294 personas asistentes y realizó 569 proyectos de prevención.
Además de esta intervención, se buscó crear conciencia entre 10 sectores claves, considerados propagadores de la delgadez, para trabajar alrededor del diseño de estrategias dirigidas a asumir la responsabilidad social en el tema.
La psiquiatra, sin embargo, señaló que no se pueden bajar los brazos y que los componentes del llamado Proyecto Delgadez (que sitúa a las mujeres como objetos o como adornos que deben ser intervenidos y "mejorados) siguen estando presentes en muchos ámbitos.
En esta tarea de prevención la Alcaldía de Medellín ha invertido en este proyecto 2.737 millones de pesos y otros cooperantes 528 millones, para un total de 3.265 millones.
Una inversión que se ve representada en un menor impacto del ideal de belleza delgado y feliz entre las estudiantes de la ciudad.
Lo importante ahora es no bajar la guardia y que ese riesgo disminuya aun más entre las mujeres.
Menos vulnerables a la anorexia, instituciones públicas y privadas, |