|
Educación
Página: 19
Ana María Chica Agudelo
Una manera de llevar educación virtual a los jóvenes de las veredas que no pueden desplazarse a las instituciones de las cabeceras municipales. Una conexión con el aprendizaje por medio de los computadores.
Con la destreza propia de los jóvenes que han crecido entre computadores, celulares y juegos de video, José Luis Vásquez, un muchacho campesino, maneja el computador portátil que en los últimos cinco meses ha sido su maestro.
El hecho no llamaría hoy la atención, si no se tratase de un lejano centro educativo rural.
José, de 16 años cursa séptimo grado en el Cibercolegio UCN Institución Educativa, en el telecentro de la vereda El Yarumalito.
Desde febrero cuando de Yarumal llegó con su familia a la finca Los Alticos en Ebéjico, ingresó con Ana María, su hermana de 13 años, al cibercolegio.
El no haber tenido nunca computador en casa no ha frenado al joven. Cuenta Marleny Mira, su madre, que cuando bajan a San Antonio de Prado se pierde y lo encuentra en algún café internet.
Marleny se enteró de la modalidad virtual cuando consiguió cupo para Dubán Andrés, el menor de la familia, en esa escuela.
El trayecto hasta Yarumalito no es fácil para la familia. Todos los días su padre hace dos viajes en moto para trasladarlos hasta el colegio. Si lo hicieran caminando tardarían tres horas.
Pese a la lejanía, El Yarumalito es el centro educativo más cercano a Los Alticos. Desde el lugar, nueve niños salen a las cinco de la mañana para llegar a las siete, hora de entrada a clases.
Ese, en palabras de Edwin Salazar, rector del Cibercolegio, es el objetivo de los telecentros: no engrosar las instituciones educativas oficiales de las municipalidades sino que los jóvenes en las mismas veredas tengan la oportunidad de estudiar.
En la escuela, a unos 10 kilómetros del parque principal de San Antonio de Prado, funciona el Cibercolegio.
El acceso a El Yarumalito se hace por lomas que rasgan una carretera destapada y que hacen pensar que el destino será una casa en malas condiciones, como algunas escuelas rurales del departamento.
Sin embargo, en medio de la naturaleza se encuentra una modesta pero bella construcción que cumple la doble función.
Allí funciona uno de los tres telecentros que en convenio con el Municipio de Medellín tiene el Cibercolegio de la Católica.
Aunque en El Yarumalito hay apenas diez niños entre sexto y séptimo, telecentros como el de La Suiza, cuentan con 25 alumnos hasta el grado 11, de los cuales siete se graduarán este año. Su práctica los ha convertido en tutores de los más pequeños.
En clase, cada uno de los niños maneja su portátil, entregado por Medellín Digital.
En silencio y orientados por su coordinadora académica Clara Inés, trabajan las guías que encuentran en el portal del colegio.
Para esta ocasión José escogió la de inglés. Y con la ayuda de Google traductor desarrolla la tarea.
Para despejar las dudas, él y sus compañeros tienen contacto permanente con los profesores, quienes por chat, correo o con las plataformas comerciales como MSN o Skype les responden y explican lo que no entienden.
En esta modalidad, el Cibercolegio cuenta con 17 profesores que desde sus hogares en Barranquilla, Manizales y Medellín permanecen conectados 24 horas para ayudar a los alumnos.
Poseen además el Elluminate, un aula virtual sincrónica en la que en tiempo real el docente explica a varios telecentros una lección.
José disfruta y aprovecha esta inusual forma de aprendizaje. No extraña a la profe parada frente al tablero y quizás cuando se gradúe del Cibercolegio siga sus estudios en los programas técnicos o tecnológicos de la Católica del Norte, como ya ha sucedido con algunos de los egresados.
Contexto
El cibercolegio en Antioquia y el mundo
En jurisdicción del municipio de Medellín hay tres telecentros: El Yarumalito, El Salado y La Suiza. Con el departamento en la modalidad virtual asistida (jornadas sabatinas presenciales y un complemento virtual) el Cibercolegio tiene 7.000 alumnos con cobertura educativa contratada en 25 municipios.
En la modalidad 100 por ciento virtual hay telecentros en Tarazá, Anorí, Santa Rosa de Osos y próximamente en Támesis.
La educación virtual no tiene ni tiempo ni espacio, inclusive dos jóvenes radicadas en Londres con sus familias adelantan actualmente su bachillerato con el Cibercolegio de la Católica del Norte.
El cibercolegio en Antioquia y el mundo, Una clase en el telecentro rural |