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Educación
Página: 3b
Ana María Chica Agudelo
El mejor regalo en el día del profesor, puede ser quizás, ponerse en su lugar y pararse frente a un grupo a la expectativa de conocimientos o en ocasiones indisciplinado y descontrolado.
Ser maestro no es una tarea fácil, y de esto se pudieron dar cuenta los estudiantes de grado once de la Institución Educativa Bernardo Arango Macías, de La Estrella.
Los más grandes del colegio, por un día, se dieron a la tarea de ser los profesores de preescolar hasta décimo y permitir que sus maestros descansaran de la labor que con paciencia y dedicación hacen cada día.
Juan Guillermo Gómez, personero y rector por esa jornada, fue el encargado del buen funcionamiento de la actividad. Entre sus responsabilidades estaba la de tomar decisiones en caso de presentarse algún problema.
El proyecto, organizado por la personería con la ayuda de la rectora María de Jesús Valencia, tenía el objetivo de integrar a los alumnos de grado once con el resto, además de cambiar la rutina de los profesores, que asistieron al colegio pero dejaron que fueran sus "colegas" quienes respondieran por los 32 grupos.
Para la disciplina tuvieron unas capacitaciones con los coordinadores y directores de grupo en las que les enseñaron a manejar la situación con los estudiantes "problema".
En la jornada, que comenzó con un acto cívico, se realizaron diferentes actividades según el grado.
Ecología, comprensión lectora y artística fueron las áreas que se trabajaron con los alumnos.
Para los más pequeños, según el personero, se buscaron cuentos oportunos para concientizarlos de la ecología, y a su vez se trabajó la parte de comprensión lectora y artística, ya que los estudiantes debían dibujar la historia que contaba el cuento.
Para María Antonia Acevedo, profesora de Ética y Valores la actividad representa esfuerzo, disciplina, preparación, investigación para quienes están próximos a iniciar su vida universitaria.
La disciplina, opinó, era un reto muy grande, pues los alumnos podían abusar de la autoridad de sus compañeros al ver que no les iba a generar castigos.
El rector por un día tomó asistencia en cada salón, coordinó que las actividades generaran una nota en las materias que correspondían y comprobó que eso de ser maestro no es nada sencillo.
El día que me puse en tus zapatos, Institución Educativa Bernardo Arango Macías, de La Estrella, Día del profesor, Estudiantes, |