Fecha de publicación: Sábado, 09 de Agosto de 2008
Medio que publica: El Colombiano de Medellín

Sección: Local
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Firmada por el periodista
Con pollitos se enseña sobre sexo

Sección: Área metro
Página: 6ª

En el salón de quinto grado de la escuela San Luís Gonzaga sección Pablo VI, de Copacabana, se suele escuchar un coro muy particular: mientras los pollitos dicen pío, pío, pío, los niños repiten mío, mío, mío.

La exótica escena ocurre desde hace veinte días, cuando la profesora Fainory Moreno empezó a explicar ciencias naturales y educación sexual con la estrategia de los pollos, que consiste en que cada niño adopta un pollo bebé y se va con él para la escuela. Allí debe estar pendiente de alimentarlo, cuidarlo, abrigarlo y limpiarle el popó, entre otros cuidados. La idea es que los pequeños entiendan las dificultades de la crianza de los animalitos para que la asimilen con la suya y experimenten los ajetreos que viven sus padres.

"La metodología la discutimos con los papás, ya se ha aplicado con huevos, pero quisimos hacerlo con seres vivos y ha dado muy buen resultado", explica Fainory, que ya es una celebridad en su municipio por esta causa.

Cuando la maestra llama a lista verifica que cada alumno tenga su animalito. Y cada animalito tiene un nombre, porque tenerlo incluye la ceremonia del bautizo.

"Me llamo Gina Cantero, tengo diez años y mi pollito se llama Chery. Mi papá lo compró chiquito, soy como la mamá", repite la niña mientras abraza a Chery y le besa el piquito con sus labios.

Algo muy curioso que se ha dado es la competencia por los nombres y por el mejor disfraz. Geraldine Moyano puso a su pollito Sharik, para evocar a la actriz que por estos días protagoniza el refrito Pasión de gavilanes.

"Estoy contenta porque me toca disfrazarlo y ponerle accesorios, me lo dieron grandecito, me toca darle comida, cambiarlo y limpiarlo cuando se poposea", relata.

Al otro extremo está Santiago Rivas, quien a su avecita lo bautizó Jerry y lo disfrazó con un trajecito alusivo a la camiseta del Nacional.

"Lo puse Jerry por el ratoncito de Tom y Jerry. He aprendido muchas cosas con él, que es una responsabilidad muy grande".

El duelo
Pero así como lo quiere y está feliz de protegerlo y verlo crecer, Santiago sabe que algún día se despedirá de él, "sí, cuando esté grande nos lo vamos a comer".La profesora Fainory dice que una de las cosas que los niños están aprendiendo es a elaborar el duelo, "los adolescentes de hoy deben prepararse para eso, también están aprendiendo cosas de otras materias, de matemáticas, estadística...".

A la profesora del salón vecino, Margarita Díaz, no le molesta el piar de los pollitos ni el olor a rila, "eso no me importa, veo que los niños se han apropiado de su papel de padres y eso es positivo".

El alcalde, Diego Echeverri, y el secretario de Educación local, Carlos Muñoz, le dieron su aval a este singular proyecto, que se replicará en alumnos de otros cursos y en los colegios de Copacabana que quieran asumirlo.

Así, a través de Peluchín, Copito, Jerry y Aristi, los niños están entendiendo que tener hijos a muy temprana edad será una tremenda responsabilidad, porque les está tocando durito. Y saben que no es lo mismo un pollito diciendo ¡pío, pío!, que un bebé gritando ¡papi, papi! o ¡mami, mami!

socialización de prácticas pedagógicas, educación para la sexualidad