Fecha de publicación:Martes, 29 de Julio de 2008
Medio que publica:La República
Sección:Otra
Género periodístico:Noticia
Autoría:Sin firmar
Cultivos de tabaco: empresas que impulsan los jóvenes

Especial Agronegocios
Página 18

Gracias a un programa, estudiantes de una escuela del Departamento de Santander adelantan un proyecto para hacer más rentable y productiva la actividad tabacalera.

En la escuela de Chapala, una vereda de vocación tabacalera en el municipio santandereano de San Gil, encontraron la manera de combatir dos de los principales problemas por los que atraviesan los productores de tabaco en el país: la escasez de mano de obra y la baja rentabilidad.

Incorporando tecnología al agro, lograron hacer que los jóvenes campesinos se interesen por el campo y se queden en él, y que además empiecen a convertir las plantaciones en verdaderas empresas productivas y rentables.

El ejercicio, en donde se mezcla la educación formal con el proceso de formación en competencias laborales, inició el año pasado mediante una alianza estratégica en la que participaron Protabaco, Fedetabaco, el Sena, la Alcaldía de San Gil, el Ministerio de Educación Nacional y el Centro Educativo de Chapala.

Quince estudiantes del grado décimo de la escuela se involucraron en un programa de cultivadores y beneficiadores de tabaco, en donde alternaron sus cátedras habituales con clases teóricas y prácticas para aprender a utilizar semillas certificadas y técnicas nuevas de riego y fertilización, con las cuales sacarle mayor provecho a la tierra.

"Es una respuesta que queremos dar para evitar el proceso de migración de los campesinos a los centros urbanos. La idea es demostrarle a los muchachos que si usan el suelo como una empresa, pueden tener una mejor oportunidad que irse a las ciudades a buscar alternativas que muchas veces no se dan", afirmó Humberto Rangel Lizcano, director del Sena en Santander.

Con la asistencia de técnicos del Centro Turístico y Agroempresarial de San Gil, la Universidad Nacional y Protabaco, los muchachos iniciaron en enero pasado el proceso de siembra de 10.000 matas de tabaco en un área de media hectárea, contigua a la escuela, que les fue prestada por un cultivador de la región.

Paralelo a ello, aprendieron a construir un jagüey (zanja) para recolectar aguas lluvias, implementaron un sistema de riego por goteo y fertiriego, y levantaron un moderno caney pasa el secado de las hojas.

Y los resultados, aunque aun no se ha recolectado la cosecha, los tienen convencidos de quedarse a trabajar la tierra.

Se espera que la producción pase de 1.800 a 3.000 kilos por hectárea, además de haber logrado optimizar el uso de insecticidas, fungicidas y fertilizantes, y disminuir los requerimientos de mano de obra.

"El cultivo de tabaco requiere cerca de 150 jornales por hectárea y con este sistema se disminuye de una manera importante el uso de personal. Ya no se va a tener que hacer un riego mata por mata sino que simplemente se abre una llave", afirmó Alirio Hernández Pereira, coordinador del programa.

De acuerdo con el instructor, con esta demostración práctica los jóvenes, cuyas edades oscilan entre 15 y 17 años, han logrado ver la relación costo beneficio y están influyendo sobre sus padres, todos ellos cultivadores de tabaco, para aplicar el sistema en sus cultivos.

TRABAJO PERMANENTE

El ingeniero agrónomo de Protabaco, Jesús Rojas Benites, aseguró que el sistema de riego por goteo, que fue diseñado por los israelitas para desarrollar una agricultura altamente competitiva en zonas de desiertos, es el ideal para generar mayor rendimiento en el cultivo del tabaco e incrementar la economía del sector en la región.

"La zona tabacalera de Santander se caracteriza por tener bajas lluvias y por consiguiente baja humedad, lo que hace que sólo se pueda aprovechar el semestre de mejores lluvias; entonces lo que hay que hacer es buscar medios para ayudar al ambiente".

Según el experto, Protabaco impulsó la aplicación del sistema en un cultivo de 20 hectáreas en el Departamento, con óptimos rendimientos y calidades.

"En el primer ensayo se tuvo un rendimiento extra de tabaco de una tonelada por hectárea, lo que representa un ingreso de cerca de cinco millones de pesos adicionales al agricultor. Utilidad que hace que los recursos que se inviertan en su instalación, que se calculan entre cinco millones de pesos y seis millones de pesos por hectárea, se recuperaren a corto plazo".

El sistema permite además aprovechar el potencial genético de las semillas certificadas que tienen a su disposición los cultivadores del país, las cuales podrían llegar a producir hasta cinco toneladas por hectárea, pero que por las limitaciones que existen de agua y la fertilización inadecuada que utilizan los campesinos, apenas alcanzan a un máximo de dos toneladas.

El gerente de operaciones de Protabaco, Franklin Cardozo, dijo que el sistema de riego por goteo también posibilita el desarrollo de dos cosechas de tabaco al año, además de rotar con maíz y fríjol, lo que significa que los cultivadores tendrán empleo e ingresos durante 12 meses.

La meta de la compañía tabacalera es impulsar el sistema en otros municipios santandereanos como Villanueva, Enciso, Capitanejo y Málaga, así como en el Departamento del Huila, para incrementar en 50 por ciento las áreas cultivadas en el país.

Programa que revolucionará la actividad

El gerente de la Federación Nacional de Tabacaleros (Fedetabaco), Heliodoro Campo, aseguró que la introducción de tecnologías al campo, revolucionarán el sector tabacalero porque le permitirá hacia futuro ser mucho más productivo, mejorar la calidad, bajar costos y poder tener materiales más competitivos para el mercado nacional e internacional.

El dirigente gremial instó al sector público y privado a replicar el modelo en otros centros educativos del país y a utilizar recursos de Agro Ingreso Seguro (AIS) y el ICR para masificar su implementación. Santander es el principal productor de tabaco del país, seguido de Huila, Tolima y Norte de Santander.

En San Gil, Villanueva y Barichara hay alrededor de 2.000 hectáreas de cultivo de tabaco y a esta actividad se dedican unas 2.500 familias. Mientras que en todo el territorio nacional se estima que existen más de 12.000 hectáreas cultivadas.

 

Cultivos de tabaco: empresas que impulsan los jóvenes, Ministerio de Educación