Fecha de publicación:Sábado, 12 de Abril de 2008
Medio que publica:Vanguardia Liberal
Sección:Cuadernillo/Separata
Género periodístico:Informe Especial
Autoría:Firmada por la sección
¿Departamento Administrativo o Ministerio?

General
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Colciencias fue fundado en 1968 como órgano ejecutor de la política científica y tecnológica del país, adscrito al Ministerio de Educación Nacional. Se le llamó Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales Francisco José de Caldas.

Durante 40 años, Colciencias ha cumplido un papel protagónico en el fomento de la ciencia y la tecnología, buscando impulsarlas como factor determinante del desarrollo económico y social del país. Sin embargo, su posibilidad de acción es hoy insuficiente ante los retos y requerimientos que enfrenta Colombia para fomentar la generación y uso del conocimiento científico y tecnológico, como base de innovación y competitivi¬dad frente a la región y el mundo.

Que Colombia sea un país in¬novador y competitivo significa que genere productos y servicios nuevos que sean atractivos en el mercado internacional. La inves¬tigación en este contexto es el paradigma que puede promover su desarrollo.

Por eso hoy se habla de propiciar para Colciencias un nuevo marco legal que redefina su posición en la estructura del Estado, para dinamizar con mayor propiedad y pertinencia el avance de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, generando un alto impacto en el desarrollo del país, su crecimiento económico y el bienestar de las personas.

Colciencias: cuarenta años de historia

En 1968, la política nacional había empezado a ser definida de manera oficial mediante la conformación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Su propósito era fortalecer la infraestructura científica y tecnológica, promover y financiar proyectos de investigación y diseñar políticas acordes con los objetivos del desarrollo económico y social del momento.

Así, Colciencias durante su primera etapa desarrolló una labor fundamental en el fomento y patrocinio de la investigación como actividad de los sectores académico y empresarial, propiciando el reconocimiento de una comunidad científica que empezó a multiplicarse y consolidarse gradualmente.

Después dirigió sus esfuerzos a motivar la capacidad nacional para negociar, adquirir, desarrollar y asimilar tecnologías, en una apuesta por incentivar la vinculación nacional a dinámicas de carácter mundial. Igualmente apostó por la articulación de políticas y estrategias para el progreso científico y tecnológico con el Plan Nacional de Desarrollo e impulsó la estructuración de programas de formación avanzada. Planteó entonces las bases para una mayor interrelación de actores involucrados con el sistema científico tecnológico colombiano.

Esta dinámica condujo durante la segunda mitad de los ochenta, a la realización de una serie de actividades, como el Foro Nacional sobre Política de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (1987), la Misión de Ciencia y Tecnología (1988) y el Año Nacional de la Ciencia (1988-1989), que impulsaron la promulgación de un marco jurídico más ambicioso alrededor de este tema en el país: la Ley 29 de 1990 y sus respectivos decretos reglamentarios.

A partir de esta etapa, la genera¬ción y apropiación de conocimiento se empezó a reconocer como base del progreso social, consolidando un modelo que busca involucrar al gobierno, la comunidad y el sector productivo, en el diseño de propuestas y planes para el desarrollo científico tecnológico. Se articularon oficialmente programas, estrategias y actividades a través del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, que entró a hacer parte de la estructura del Estado teniendo como ente rector un Nuevo Consejo Nacional de Cien¬cia y Tecnología.

Colciencias pasó, a ser la nueva Secretaría Administrativa del Consejo, convirtiéndose en el Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnolo¬gía Francisco José de Caldas, adscrito al Departamento Nacional de Planeación.

La Ley 29 de 1990 fue entonces el inicio de una segunda etapa de¬cisiva para el desarrollo científico y tecnológico nacional, que se vio respaldado por un crecimiento importante en la inversión y finan¬ciación en menos de una década.

En los últimos 10 años la finan¬ciación para ciencia y tecnología se ha disminuido visiblemente. El presupuesto nacional actual del sector es inferior al 0,5% del PIB, mientras hace 10 años alcanzaba cerca del 1%. Esto pese a la recomendación de la Misión de Ciencia y Tecnología, que indicó que para el 2000 Colombia debía destinar el 2% de su PIB. Esto ratifica que no se ha entendido la Im¬portancia de apoyar y fomentar la ciencia y la tecnología como base de la innovación.

Cabe mencionar que países de alto desarrollo científico y tecnológico invierten en este campo entre el 3 y 5% de su PIB. Entre ellos están Israel, Japón, EEUU., Suecia, Finlandia y Dinamarca.

¿Cómo modificar esta tendencia?

El proyecto de ley para la crea¬ción del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación nace como una propuesta para repuntar y afianzar los esfuerzos que se vienen adelantando para el desarrollo de la GT+I, entendido como el soporte para mejorar el nivel de competitividad de Colombia.

Plantea reformar la Ley 29 de 1990 y, con ello, la estructura del Estado. La propuesta es convertir a Colciencias en un Ministerio o en un Departamento Administrativo Especial, con autonomía para presentar un Plan Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación, y promover su desarrollo.

Aunque Colciencias ha desempeñado una importante labor, se reconoce que no tiene el nivel ejecutivo, ni la capacidad de convocar, comprometer e implicar a las personas que empujan y toman las decisiones en el gobierno. Por eso, el interés es dar al director de Colciencias un nivel que le permi¬ta intervenir en la definición de prioridades para el país y hacer gestión directa en la asignación presupuestal.

Es ubicar en las altas esferas de decisión nacional a personas capacitadas, competentes y con experiencia, que puedan poner en discusión tensión y diálogo los temas que involucran el desarro¬llo de la CT+I en Colombia.

El objetivo de fondo, es apun¬tar a un modelo productivo que, apoyado en la investigación, pue¬da dar valor agregado a la produc¬ción nacional. Esto quiere decir que la meta es generar una nueva industria con base científica y tecnológica propia, que permita ofrecer al país una posibilidad de crecimiento económico, social, político y cultural a partir del reconocimiento de nuestra capacidad productiva exportable.

El tema no se puede seguir dis¬cutiendo. Es un proyecto urgente, por su importancia para el desa¬rrollo nacional.

¿Departamento Administrativo o Ministerio?, Colciencias: