Fecha de publicación:Domingo, 23 de Marzo de 2008
Medio que publica:Vanguardia Liberal
Sección:Local / Regional
Género periodístico:Reportaje
Autoría:Firmada por el periodista
Lo que usted debe saber sobre los jardines infantiles

Bucaramanga
Pagina 1b
Adriana Gallo Salcedo

La muerte, el año pasado, de tres menores de edad en jardines infantiles de Bogotá, y un caso de posible violación de una niña de tres años en uno de esos establecimientos de la misma ciudad, cuyo principal sospechoso fue uno de sus profesores, encendieron las alarmas sobre la peligrosa clandestinidad en que operan los jardines infantiles de barrio, dedicados al cuidado de los niños.

En cada uno de los casos anteriores, un hecho los vincula: la despreocupada e ineficaz vigilancia de las autoridades del Estado sobre dichas instituciones.

Y aunque en muchos casos, sobre todo en los barrios más pobres, la negligencia estatal redunda en que muchas de esas entidades operan más por el infinito amor que abnegadas mujeres profesan hacia los niños, que por el ofrecimiento de verdaderas condiciones de seguridad y dignidad para los menores de edad, muchos de ellos incluso recién nacidos. El problema esta a la orden del día en cualquier jardín infantil de la ciudad. Si usted se siente tranquilo por haber dejado a su hijo en un 'buen jardín' lo invitamos a cerciorarse de las condiciones mínimas que este tipo de establecimientos debe cumplir. Si bien a la luz de las leyes colombianas el Estado debe responsabilizarse de la protección de los derechos fundamentales de la primera infancia, es decir, de la atención de los menores entre cero y seis años, la inoperancia al respecto ha provocado que 'aparezcan de la nada' jardines infantiles que, sin ninguna vigilancia o regulación oficial, operan en casi todos los barrios. Bucaramanga no ha sido ajena a ese peligroso comportamiento.

Ejemplo de amor, pero sin respaldo

María* es una de las mujeres que conmovida por la precaria situación de los niños de un sector del norte de la capital santandereana, decidió con sus propios medios y recursos abrir desde el año pasado un jardín infantil.

"En el barrio no hay muchos lugares dónde poder llevar a los niños. Yo crecí aquí y he trabajado 14 años en diferentes colegios como profesora, por eso ahora quiero hacer algo por ellos".

Hasta ahora María se ha encargado sola y sin la más mínima ayuda estatal, de hacer todas las adecuaciones físicas y materiales de su casa, necesarias para cumplir con requerimientos mínimos que garanticen la seguridad de esos pequeños.

Para ello cuenta con el apoyo solidario y desinteresado de otras dos profesionales y la escasa ayuda que pueden aportarle los padres de 40 niños que atiende allí.

No obstante, pese a su esfuerzo, su jardín infantil aún está lejos de obtener la licencia de funcionamiento. (Ver paso a paso).

No existe un control real

Para Claudia Bermúdez, psicopedagoga del equipo técnico del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, en Santander, "la responsabilidad de la seguridad de los niños es de todos. Nosotros, por medio de diferentes modalidades de hogares comunitarios, atendemos y garantizamos los derechos de la primera infancia".

No obstante, los casi 8.000 niños atendidos por esta entidad, son sólo el 21% de toda la población, entre los cero y cuatro años de Bucaramanga, que necesita con urgencia de este servicio, que bajo la vigilancia del ICBF ofrece mayores garantías y seguridad.

Y aunque desde la Secretaría de Educación Municipal se efectúan visitas a aquellas instituciones que se encuentran en proceso de obtención de licencia de funcionamiento, no se ejecutan controles sobre aquellas que, por su condición, operan casi en la clandestinidad.

Luis Alfonso Montero Luna, secretario de educación, sostiene que "si tenemos conocimiento, por medio de denuncias, hacemos las visitas y acciones que sean necesarias. Con base en esa información podemos actuar, sellar, cerrar e impedir".

Y como si sus funciones sólo consistieran en esperar las denuncias, agrega: "estamos dispuestos a ponerles fin a estos sitios ilegales, pero hacemos un llamado a la comunidad general: todos deben responsabilizarse por la seguridad de los niños, los padres y todos los ciudadanos."

Sobre el mismo, Luis Alejandro Rivero, director del ICBF Santander, puntualiza "no es competencia nuestra vigilar los establecimientos de este tipo, eso le compete a las Secretarías de Educación, pero estamos abiertos a recibir todas las denuncias al respecto y darles curso y seguimiento ante quien corresponda".

Lo dice la Constitución Nacional

Artículo 44: Son derechos fundamentales de los niños y las niñas, la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada,... el cuidado y el amor, la educación y la cultura, entre otros.

Que los derechos de los niños y las niñas prevalecen sobre los de los demás y para tal fin se asignan responsabilidades a la familia, la sociedad y el Estado, para garantizar su ejercicio y su protección.

En otras ciudades

El año pasado, tres menores perdieron la vida en jardines infantiles de Bogotá: Mariana Novoa, de 2 años, quien se ahogó en la piscina, un menor que falleció por ahogo con la leche de su tetero, y otro que se cayó de un camarote. Por ello, y a pesar de ser la única ciudad del país que hoy cuenta con un sistema de control para los jardines infantiles, la situación no deja de ser preocupante, si se detalla la información proporcionada por la Secretaría de Integración Social de la capital colombiana, respecto a estas instituciones.

Hasta febrero pasado en Bogotá estaban inscritos 1.175 jardines infantiles. De ese total, se emitieron 1.020 conceptos, tras ser visitados por las autoridades encargadas: 700 de esos conceptos fueron desfavorables, 293 condicionados y sólo 27 favorables.

El concepto negativo implica para los 700 jardines un ultimátum de seis meses para cumplir con todos los requerimientos o ser cerrados definitivamente.

La voz de un experto

José Murcia Cumbe, psicólogo asesor de la Fundación Mariana Novoa, nacida luego de la muerte de la menor de dos años llamada de la misma manera, quien se ahogó en una piscina de un jardín infantil en Bogota, el 12 de febrero de 2007.

¿Cuál debe ser el papel de los padres a la hora de escoger un jardín?

"Los padres son los primeros responsables de la seguridad y bienestar de sus hijos, por eso la elección de un lugar donde los cuiden adecuadamente, durante el tiempo en que ellos deben ausentarse por motivos de trabajo. Es una decisión trascendental en la vida de los niños, que no puede ser tomada tan a la ligera.

Los papás deben revisar con detenimiento varios factores, desde el reconocimiento o licencia de funcionamiento por parte de las autoridades locales, hasta la preparación profesional del personal que está a cargo del cuidado de los niños, pasando por la adecuación de instalaciones seguras.

Los cinco primeros años del infante son importantes, porque de ellos depende el adecuado desarrollo social y cognitivo a futuro. El jardín es el primer acercamiento que tiene con la institucionalización, allí el niño aprende a aceptar la frustración, a convivir con otros, a expresar sus pensamientos e ideas, a descubrir figuras de autoridad y las reglas del comportamiento en la sociedad. "

Paso a paso

Para legalizar un jardín*

\< 1.- Presentar el Proyecto Educativo Institucional, PEI, con sus soportes, ante la Secretaría de Educación de Bucaramanga.

\< 2.- Las Directoras de núcleo analizan el PEI y programan una visita al plantel.

\< 3.- Como resultado de esa visita se redacta un acta, documento en el cual se consigna el concepto sobre la evaluación del jardín.

\< 4.- Si el concepto es favorable, se registra el PEI y se autoriza su aplicación.

\< 5.- En el año siguiente se programa una visita para corroborar la ejecución del PEI. Si ha sido aceptada, se emite la aprobación y licencia de funcionamiento.

*Fuente: Hernando Roa, profesional de Planeación de la Secretaría de Educación Municipal.

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