Fecha de publicación: Jueves, 31 de Enero de 2008
Medio que publica: El Heraldo de Barranquilla

Sección: Económica
Genero periodístico: Noticia
Autoría: Firmada por el periodista
¿Monómeros, un arma política de Hugo Chávez?

Económicas
Página 5B
Jorge Montaño

La compra de Monómeros hace dos años por parte del Gobierno venezolano al hacer uso de la preferencia que tenía como accionista de la empresa, le permitió al presidente Hugo Chávez atravesar la reja y convertirla en un arma política para la expansión de sus actividades.

Cuando el Gobierno de Colombia decidió vender el 47,24% de la empresa que estaba en manos del Instituto de Fomento Industrial (IFI) y Ecopetrol, Venezuela a través de Pequiven, que era el dueño del otro 47,24%, la compró a precio de huevo, mientras que el Gobierno de Uribe perdió una oportunidad de convertir la petroquímica en una tacita de plata.

La junta directiva de Ecopetrol recomendó en febrero de 2003 que el Consejo de Ministros aprobara un precio mínimo por acción de $133,63, equivalente a $29.652.627.823, e igual al 13,79% de las acciones que estaban representadas en 221.900.979.

Monómeros Colombo-Venezolano desde los muelles en Barranquilla exporta la mayoría de su producción a los mercados internacionales. Se está a la espera que pasará con la empresa ahora que su manejo la asumen directamente los venezolanos.

La junta directiva del IFI en enero de 2003 aprobó recomendar al Consejo de Ministros un precio de $133,63 por acción, lo que significaba $71.929.477.248, equivalente al 33,45% de las acciones en circulación de la sociedad que eran 538.273.412.

Hace dos años se vendió en menos de 50 millones de dólares, mientras tanto en diciembre de 2007 el Gobierno a través de Ecopetrol decide comprar a Propilco por la suma de 650 millones de dólares. La pregunta que se hacen expertos es por qué vende una empresa barata y compra una más cara, sobre todo cuando las dos pertenecen al sector petroquímico y la que está en Barranquilla es más grande que la de Cartagena. Ahora el país está pagando el precio de esa mala venta con la ‘venezonalización’.

Precisamente, en el momento en que se vendió a la empresa se trató de hacer un debate a la forma cómo se hizo la negociación, incluso se le pidió a la Contraloría implementar un control de advertencia al gerente liquidador del IFI, pero nada prosperó.

Luego de esa negociación, ya se habla de que la alta gerencia de la empresa será trasladada a Bogotá, tal como ha sucedido con otras compañías, y quedará operando solamente la planta en Barranquilla. Sin embargo, se comenta que directivos de Pequiven se sienten a gusto en la ciudad por el clima y otras ventajas en lo económico.

Un ex trabajador de la empresa afirma que desde el mismo momento que vendieron a Monómeros, la presidencia se la llevaron a Venezuela, a pesar de que siguió como gerente Héctor Rodelo Sierra, a quien le nombraron un gerente adjunto, Germán Paredes, oriundo del vecino país. Se aseguró que Monómeros quedó como una empresa más de Pequiven.

Además se dice que Rodelo Sierra dejará hoy el cargo. El ejecutivo no lo desmintió ni lo confirmó, simplemente manifestó que no estaba autorizado para hablar. "No puedo dar declaraciones", añadió.

El único autorizado para hablar es Saúl Ameliach, quien es el presidente de las juntas directivas y de todas las empresas que tiene la organización venezolana en el mundo.

Este medio logró confirmar por otras fuentes que este viernes se llevará a cabo una junta directiva en la que estarían representantes venezolanos definiendo lo que será el futuro de la empresa.

La gerencia de Monómeros tampoco lo confirmó o desmintió, señaló que cuando se haga un pronunciamiento se estaría dando anuncio a través de los medios de comunicación de la ciudad.

Se habla incluso de un revolcón en la compañía. Se asegura que el gerente comercial, Rodrigo Fuenmayor, saldrá pero por servicios prestados, o sea se va como jubilado. Un venezolano es su reemplazo, incluso ya está haciendo el respectivo empalme.

En el caso del gerente financiero, Piero Celia Martínez Aparicio, quien no tiene más de tres años, también saldría. De igual forma habría cambios en la parte de compras y contratos. En la parte operativa se dejaría a Carlos Velásquez, en vista que esta actividad es el soporte de la empresa para la comercialización de sus productos.

Lo cierto es que Monómeros ha intensificado su inversión social en el entorno donde está la empresa desde cuando llegó el capital venezolano. Esa fue una de las premisas de los nuevos dueños cuando asumieron la administración de la organización.

El Heraldo confirmó que Monómeros, adicional al apoyo que está ofreciendo a una escuela distrital en Las Flores, ha decidido llevar a cabo inversiones por $3 mil millones entre 2008 y 2009. Se asegura que esto es el inicio de la expansión del chavismo en Colombia.

En el momento está apoyando un centro educativo que atiende a 1.400 alumnos, lo mismo que un comedor para 300 niños. Ahora decide construir un nuevo colegio, para lo cual compró una bodega, un lote y casas, con una inversión aproximada a los $1.000 millones.

Las obras del nuevo colegio deben arrancar en febrero y estar listo el proyecto en el 2009 con el fin de atender a 1.200 estudiantes, que vendrán de varios colegios privados que no tienen la infraestructura y presentan problemas financieros para mantenerse.

Para el apoyo de esta institución se firmaría un convenio con el Ministerio de Educación y con el Distrito por el término de 12 años. Monómeros subsidiaría un 30% y el Gobierno el otro 70%.

Incluso la empresa petroquímica está apoyando a 10 habitantes con igual número de becas universitarias en diferentes planteles de educación superior para estudios de medicina, contaduría e ingeniería.

Se reveló que la empresa ha decidido destinar un 8% de sus ganancias anuales a la parte social y son recursos que los está manejando la fundación para diferentes programas.

Sin embargo, un residente de Las Flores dijo que existe temor sobre el futuro de la empresa porque el Gobierno de Chávez la estaría usando para su expansión política y económica, lo cual podría generarle problemas y acabarse un patrimonio industrial, aunque hay mucha plata para que ello no suceda por los buenos precios del petróleo que le vienen generando tantos ingresos al país vecino.

Ese mismo residente señala que no se justifica la salida de un funcionario, refiriéndose a Rodelo Sierra, quien logró dignificar al trabajador que no era empleado directo de Monómeros, logrando acabar con las empresas temporales que no atendían la parte social de la persona.

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