Fecha de publicación: Martes, 09 de Octubre de 2007
Medio que publica: La República

Sección: Columnas opinión
Genero periodístico: Opinión
Autoría: Columnista
Paradojas de la educación. Por: Marcela Prieto

Opinión
Página 2ª
Marcela Prieto

Todos coincidimos en afirmar que la educación es el pilar fundamental para el desarrollo. Pero, ¿para el desarrollo de qué o de quién? Es decir: ¿Debemos evaluar las políticas educativas en términos de sus resultados en el desempeño económico de los países, o en términos de igualdad de oportunidades y desarrollo individual para las personas? Idealmente, un adecuado sistema educativo debería dar buenos resultados en ambos sentidos.

Desde el año 2000 el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), auspiciado por la Unesco y la OCDE, ha venido evaluando, cada 3 años, el desempeño de los estudiantes en áreas como Lectura, Matemáticas y Competencia Científica, no tanto en términos de la destreza en el currículo escolar sino más bien enfocado al conocimiento y habilidades importantes y necesarias para la vida adulta. Dentro de los objetivos más preponderantes de este sistema evaluativo está el que los gobiernos puedan evidenciar en los resultados: la calidad del aprendizaje, la equidad en las oportunidades educativas, la eficacia y eficiencia de los procesos educativos, y el impacto de los resultados del aprendizaje en el bienestar social y económico.

Los resultados del programa de evaluación PISA, tanto de 2000 como de 2003 y 2006, sorprendieron a muchos. Entre ellos a los alemanes y con razón, pues evidentemente la primera pregunta que cualquier ciudadano de a pie se haría con relación al caso de Alemania, es: ¿cómo puede ser posible que la tercera potencia mundial en términos económicos y la primera en Europa, tenga un sistema educativo deficiente y que no ofrezca igualdad de oportunidades a sus estudiantes?

Así las cosas, los malos resultados del informe hicieron que Alemania replanteara su sistema educativo especialmente en la temprana separación de los alumnos en tres tipos de escuelas distintas. Uno de los principales problemas que detectó el estudio en Alemania fue que en ningún otro país comparable hay tanta dependencia del éxito académico de un niño de su origen social.

Es importante destacar que muchas de las recomendaciones que han surgido con miras a la reforma educativa en Alemania, ya han sido discutidas ampliamente en nuestro país, y en efecto puestas en práctica, dando resultados muy positivos. Hoy en Alemania recién se descubrió la importancia del preescolar; hasta ahora están viendo la importancia de generar competencia entre las instituciones privadas y públicas; están vislumbrando los incentivos tan negativos que tienen los maestros al ser, en su totalidad, funcionarios públicos, pues sin importar su desempeño, el sistema impide que sean sancionados o destituidos de sus cargos. Así mismo, se han dado cuenta de la importancia de unificar los procesos educativos.

En buena hora se genera esta discusión, no sólo para que nos demos cuenta que en materia educativa las cosas no andan tan mal en nuestro país sino igualmente, para que nuestras instituciones educativas se vean abocadas a implementar este tipo de evaluaciones que van más allá de la calificación de los pénsums académicos. De hecho, tanto el Ministerio de Educación como el Icfes han dado los primeros pasos, a través de pruebas piloto, para la implementación del test evaluativo PISA. Sus resultados mostrarán avances pero también grandes desafíos. Los resultados no nos deberán alarmar, pues el sistema colombiano también divide a los estudiantes de acuerdo a su extracción social, particularmente frente a su acceso a la educación superior, tal vez no explícita pero sí inercialmente.

Así que aprendamos de la experiencia alemán. Mientras ellos se han dado cuenta de la importancia de transformar su sistema educativo a partir de la competencia, la responsabilidad individual y la igualdad de oportunidades, aquí no nos podemos arriesgar a "echarnos para atrás" con políticas proteccionistas y poco competitivas como se está viendo en nuestros países vecinos. Sin duda sería allí donde la evolución educativa no sería convergente con el desarrollo económico de nuestras naciones latinoamericanas.

calidad en la educación de colombia