Fecha de publicación: Miércoles, 25 de Julio de 2007
Medio que publica: Diario del Sur

Sección: Columnas opinión
Genero periodístico: Opinión
Autoría: Columnista
Final de un año escolar. Por: Jorge Arturo Bravo

Opinión
Página Internet
Jorge Arturo Bravo

Ha finalizado otro año escolar. Para unos fue el final de su época escolar, pues terminaron su estudios de básica secundaria y se aprestan a hacer realidad sus sueños, continuar estudios universitarios algo que, sin duda, seguirá siendo solamente eso, un sueño; para otros, un año escolar menos porque todavía seguirán sus estudios de básica primaria, media o básica secundaria.

Y al finalizar otro año escolar y aprestarse los maestros a realizar su proceso de evaluación, qué interesante que dentro de ellas hacerlo también con los padres de familia e incluso con los mismos estudiantes, y evaluar esos resultados académicos y también humanos que para muchos fueron pésimos.

Pues no debe bastar con analizar solamente cuántos estudiantes ganaron su año con excelencia o cuántos lo reprobaron con insuficiencia; a cuántos se les reserva el cupo para el próximo año y a cuáles ese cupo les será negado por su bajo rendimiento o por su indisciplina.

La evaluación, pues, debe girar hacia el análisis de todos y cada uno de los estamentos que, directa o indirectamente, intervienen en el proceso de aprendizaje. De hecho, este no recae solamente en la directa responsabilidad del maestro o en la culpabilidad del estudiante; bien sabemos, y no lo debemos negar, que el compromiso también es de los padres de familia, de los directivos docentes, lo mismo que de las autoridades educativas y del Gobierno nacional. Estas últimas que creen que lo importante es llenar las aulas de clase con una gran cantidad de estudiantes, apelando a la famosa "cobertura", antes que brindarles una educación de calidad.

Se hace necesario que los señores rectores, "ahora que parece se están poniendo de acuerdo en todo y para todo", con el apoyo de los docentes, de los padres de familia e incluso de los mismos estudiantes, propongan ante el Ministerio de Educación, y si es posible ante el mismo Congreso de la República, la derogatoria o reforma del famoso decreto 230, un decreto que a lo único que ha llevado es al fomento de la mediocridad del estudiante y al bajón de la calidad de la educación, de la cual, para tanta gente insensata, solamente el maestro es el responsable.

 

Final de un año escolar;decreto 230; evaluación docentes; educación de calidad