La turbiedad atmosférica en Bogotá: estudio UMB

Viernes, 15 de Enero de 2010
  • Bogotá alcanza el nivel 4 de turbiedad atmosférica. Así lo demostró un trabajo de investigación de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Manuela Beltrán.
  • Mientras Bogotá registra una atmósfera muy turbia, Nemocón alcanza el nivel 1.

Una investigación en Vigilancia Atmosférica Global, realizada por el grupo de Investigaciones de la facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Manuela Beltrán UMB, demostró que en Bogotá se registra una alta turbiedad atmosférica que alcanza el nivel 4.

"La turbiedad se mide con una escala de valores que está entre 0 y 4. Cuando la atmósfera es limpia registra 1 o 2 como máximo, una atmósfera turbia es 3 y más de 3 es una atmósfera muy turbia; es decir con mucha carga de aerosoles. La atmósfera sobre Bogotá es muy turbia, según lo que hemos medido", aseguró Ovidio Simbaqueva, docente investigador de la facultad de Ingeniería Ambiental de la UMB.

Las mediciones fueron analizadas en varios puntos de Bogotá, durante días despejados, desde el sur hasta el norte de la capital, lo que reveló que los más altos índices de turbiedad atmosférica se registran en la zona norte de la ciudad.

"Los aerosoles, que también hacen parte del material particulado, además de ser contaminantes, provocan un oscurecimiento global, porque reflejan la radiación hacia la atmósfera; es decir que sobre la superficie de Bogotá ya no tenemos la misma cantidad de energía que antes", señaló el ingeniero geógrafo con especialización en Física de la Atmósfera, Ovidio Simbaqueva.

Según el ingeniero investigador, "el oscurecimiento global podría incluso hacer que descienda la temperatura". Sin embargo, añade que "lo más grave es que afecta al ser humano, porque son partículas que deterioran el sistema respiratorio".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió que se establezca en cada país un lugar de atmósfera limpia y allí medir esas variables para poder confrontarlas con las demás atmósferas sucias.

Atendiendo esa solicitud, durante el estudio en el marco de la investigación en Vigilancia Atmosférica Global, la facultad de Ingeniería Ambiental de la UMB encontró que muy cerca a Bogotá se registran niveles de turbiedad atmosférica limpia, con índices de 0.01 y 0.02.

"A menos de 50 kilómetros de Bogotá encontramos que en Nemocón y la Represa del Neusa la turbiedad atmosférica es 01 y 02, es decir que muy cerca a la capital se tiene una atmósfera limpia, que incluso sirve para que en los días de descanso la gente de Bogotá pueda tener una dosis de recuperación y respirar aire literalmente puro", aseguró el ingeniero Simbaqueva, docente investigador de la facultad de Ingeniería Ambiental de la UMB.

Actualmente, este grupo de investigación es pionero en el análisis de este tipo de medidas, la idea es continuar en esta línea y lograr un modelo total para extrapolarlo a otras ciudades de Colombia.

Dado que los entes medio ambientales miden el material particulado en componentes de contaminación como el ozono troposférico, el CO2 y el metano, los llamados gases con efecto invernadero, la UMB se dio a la tarea de hacer la medición específica de los aerosoles, contenidos en la turbiedad atmosférica.

Para la academia es clara la necesidad de generar espacios para el desarrollo sostenible y preservación de los recursos naturales, de ahí que los especialistas reclamen políticas de buen control de la industria y del sector transporte para evitar que la contaminación acabe con la calidad de vida de las personas.

"Las grandes industrias, las canteras y el sector transporte son los que más emiten material particulado. Sobre ellos debe radicar el control. Por ejemplo, la medida del pico y placa ampliado es maravillosa para el medio ambiente, baja aerosoles en la atmósfera", aseguró el docente investigador de la UMB.

A partir de 1989 la Organización Mundial de Meteorología constituyó y animó a todos los países a constituir una red de Vigilancia Atmosférica Global; en ese sentido, éste es el primer paso que da Colombia.

Turbidez, un paso más en la comprensión de la contaminación del aire de Bogotá

  • El estudio elaborado por el grupo de investigaciones del Programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad Manuela Beltrán se realizó en la columna de la atmósfera, no a nivel del suelo.
  • Complementariamente, la turbiedad atmosférica ayuda a evaluar el transporte de contaminantes por las masas de aire y el fenómeno de oscurecimiento global.

Es un error pensar que solo hay contaminación en los sitios donde se crea, pues el viento y el agua ayudan al transporte de la contaminación. La contaminación no solo se crea, se transporta y se transforma.

La medición del índice de Turbiedad Atmosférica adelantado por uno de los grupos de investigación de la facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Manuela Beltrán no es directamente comparable con la medición de la Red de Calidad de Aire, dado que se trata de dos tipos de mediciones diferentes. Sin embargo, sí son mediciones complementarias.

En todo proceso de contaminación es necesario medir los índices de emisión y los índices de inmisión. Para medir los índices de emisión hay que disponer del número y tipo de fuentes contaminantes, tipo de contaminantes emitidos y la concentración de contaminantes.

Los índices de inmisión dan información acerca de la concentración de contaminantes en la atmósfera a nivel de suelo. Esta es la medición que realiza la Red de Calidad de Aire de la SDA.

En general, el proceso de contaminación del aire empieza con la emisión de contaminantes como los que emiten los carros y las fábricas, hasta aquellos de un desierto, el cual emite polvo.

Cuando esos contaminantes llegan a la atmósfera se da el proceso de dispersión, que lo integran: el transporte y la difusión. Es decir, procesos que describen cómo se están disolviendo los contaminantes en el aire.

Luego del proceso de dispersión se mide la inmisión, la cual es la concentración de los contaminantes a nivel del suelo, esas mediciones no suman toda la columna de la atmósfera, solamente lo que se presenta a nivel del suelo, concentraciones que son generalmente elevadas al estar cerca a las fuentes de emisión.

El estudio elaborado por el grupo de investigaciones del Programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad Manuela Beltrán, se realizó en la columna de la atmósfera, no a nivel del suelo.

Las mediciones de Turbiedad Atmosférica son mediciones sobre toda la columna de la atmósfera, en altura, que es equivalente a todo lo que se acumula en la atmósfera, son mediciones que podrían ser similares a las que se hacen de capa de ozono, que se mide desde tierra determinando cuál es la columna de ozono que hay hasta salir de la atmósfera.

En palabras sencillas, allí se puede ver cuál es el grueso de la capa de ozono. Así mismo, el grueso de la capa que se está presentando de turbiedad o cuál es la turbiedad total acumulada.

Las mediciones que hace la SDA con la Red de Calidad de Aire son mediciones de superficie, a nivel del suelo. En donde se estudia la concentración de los contaminantes a nivel del suelo en niveles de inmisión, niveles comúnmente usados para evaluar la exposición de los seres humanos y de los ecosistemas a los contaminantes atmosféricos.

Complementariamente, la turbiedad atmosférica ayuda a evaluar el transporte de contaminantes por las masas de aire y el fenómeno de oscurecimiento global.

Los resultados del estudio indican la posibilidad de que la nube de contaminantes que se está emitiendo en el sur de la ciudad se esté elevando y el viento los esté transportando, ya que en Bogotá es muy común que a nivel meteorológico se presenten movimientos del aire de sur a norte (aunque durante el día la dirección varía en todas direcciones, en promedio prevalece una tendencia hacia el norte).

Es probable que la emisión que la ciudad está registrando en la zona sur, en sectores donde hay mucha concentración de población, tráfico vehicular e industrias, este generando suficiente emisión para que todos esos contaminantes se transporten hacia el norte.

Es por ello que las mediciones a nivel del suelo en el norte de la ciudad reportan que existe una buena calidad del aire, pero al analizar toda la columna se encontró que los aerosoles se están quedando más arriba. Esto indica que se está presentando un fenómeno de transporte de aerosoles, en otra escala de medición diferente a la de inmisión

El Contexto

Al comparar distintas mediciones es necesario tener en cuenta, por ejemplo, que es distinto medir la velocidad del aire a nivel del suelo que a gran altura en dónde se presentan otro tipo de fenómenos de transporte. Igualmente ocurre con el ozono troposférico y el estratosférico: Las concentraciones de ozono que se miden a nivel del suelo son distintas a las concentraciones que se miden en la capa de ozono, a 20-30 kilómetros de altura. En este contexto el IDEAM ha realizado mediciones similares a las de turbiedad atmosférica.

Hace unos años hubo una controversia similar respecto las diferencias encontradas entre las mediciones de monóxido de carbono y partículas cerca de una avenida y las mediciones reportadas por la Red de Calidad del Aire. Pasando por alto que las estaciones de la Red están diseñadas casi todas a escala de vecindario, lo cual implica una serie de restricciones como que la medición se realice lejos de avenidas y de fábricas, mientras que la otra medición se realizó próxima a la escala micro.

El transporte de aerosoles se evidencia incluso entre países; por ejemplo el polvo que emite el desierto del Sahara muchas veces alcanza a llegar a algunas zonas de España y de Grecia, zonas que no registran partículas en el aire, y que en ciertas épocas alcanza niveles altos de este parámetro por el transporte a larga distancia de aerosoles.

Por esta razones, aunque en el norte de la ciudad se registre poca emisión y las concentraciones a nivel del suelo sean bajas (inmisión), debido a los vientos, las concentraciones en altura pueden ser mas altas (Turbiedad Atmosférica)

En definitiva, la información que arroja la Red de Calidad de Aire y los resultados de la investigación de Turbiedad Atmosférica no son comparables sino complementarios; son resultados que deberían entrar dentro de un modelo de transporte de contaminantes, un sistema de simulación y modelación tridimensional para poder saber cómo se están transportando los contaminantes.

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