Origen de Publicacion: Regional
Origen de la Noticia: Valle del cauca

Condicion de la Noticia: Alerta
Medio que Publica:EL PAIS
Tema Estrategico: Nuevas tecnologías, uso de tv, radio y materiales educativos para el desarrollo de competencias
MAQUINITAS’, UNA ADICCIÓN ELECTRÓNICA QUE CRECE

Página A1 – B3
Valla del Cauca

Los padres de familia consideran que sus hijos no deben aprender a jugar en estos aparatos, sin disponer de normas y reglas que prevengan problemas de adicción o ludopatías.

Por lo menos 300 negocios de este tipo en el Valle del Cauca están legalmente registrados en el Ministerio de la Protección Social. Especialistas recomiendan medidas severas para prevenir la proliferación de los mismos y el ingreso de menores. Recomiendan más atención.

En sus manos tuvo el poder que lo hizo creer un dios y en su mente, la agilidad que lo hizo invencible.

Andrés Fernando Pacheco, de 20 años, siempre fue el ‘owner’ de los juegos electrónicos y de las llamadas ‘maquinitas’ de video, que en la jerga de estos aficionados significa ‘el duro’.

Pero él, como cientos de jóvenes y niños vallecaucanos, sobrepasan el límite y se convierten en adictos del mal llamado ‘basuco electrónico’, cambiando por completo su personalidad y hasta sus vidas. Un abuso que puede desencadenar afecciones en su salud mental y corporal, hasta llegar a una ludopatía (necesidad extrema de jugar).

Y aunque la problemática en el Valle del Cauca salta a la vista de las autoridades gubernamentales y policiales, no existen investigaciones o estadísticas al respecto.

Sin embargo, esta situación preocupa cada vez más, por cuanto existen cerca de 300 negocios de ‘maquinitas’ registrados ante la Empresa Territorial para la Salud, Etesa, del Ministerio de la Protección Social. Sin contar las ilegales que se abren en los garajes de las casas vallecaucanas.

En uno de ellos, casi sin darse cuenta, Andrés desde los 8 años de edad se convirtió en un 'discípulo' de estos juegos.

Algo que según Pablo Rodríguez, médico-siquiatra y miembro de la Asociación Colombiana de Siquitría y el Comité de Adicciones y Juego Patológico, "puede acarrear consecuencias en diferentes áreas, no porque limite las capacidades, sino porque el tiempo invertido en jugar se va haciendo mayor e impide la productividad académica".

Pero, Andrés Fernando fue el mejor estudiante hasta que terminó su secundaria. Fue durante el cuarto semestre de ingeniería electrónica, a sus 18 años, cuando tocó fondo su adicción.

"Dejé las clases, duré seis meses en la calle y perdí a mi familia, porque me volví agresivo. Me dio gastritis y mis riñones se afectaron porque aguantaba hambre y las ganas de orinar. Con eso manipulaba a mi mamá, para que me diera plata y luego me la gastaba en las ‘maquinitas’", aseguró este joven que hoy juega contra un difícil enemigo: su adicción.

Este padre de una pequeña de 1 año, llegó a mendigar en las calles "y me gastaba hasta $60.000 jugando. Terminaba a las 4:00 a.m. y dormía frente al negocio para entrar apenas abrieran", narra el joven con un dejo de amargura y ansiedad.

Dato clave
Los juegos de video por computador son el primer paso para que un niño se vuelva adicto a las ‘maquinitas’. Los padres deben controlar el uso racional de los mismos.
Y es que este tipo de problemas generan conductas que requieren tratamiento terapéutico, según la sicóloga del Icbf de Cartago, Isabel Cristina Hernández, quien señaló que una de esas conductas es robar.

Tal es el caso de un menor de Cali que vendió la sala de su casa por $1.000, para pagar una hora más de ‘maquinitas’.

Guillermo Gaviria, sub secretario de Desarrollo Pedagógico de la Secretaría de Educación del Valle, indicó que el juego es como una droga, "y hace que los jóvenes no vean la dimensión del problema, que es estructural. Ni la familia, ni el sistema educativo ofrecen alternativas para el uso racional, creativo y lúdico del tiempo libre".

Por ahora, Andrés Fernando, vive sus días en la Fundación La Luz de Jamundí, donde trata de hacer a un lado la adicción por la que se perdió el día más importante de su bebé: celebrar su primer año de vida.

Lista de cifras
- 10 negocios de ‘maquinitas’ están inscritos ante Etesa, en Palmira.
- 27, en Buenaventura.
- 15, en Cartago.
- 10, en Tuluá y cuatro ante el Gobierno local.
- 7, en Buga y 25 ante el Municipio.
- 6, en El Cerrito y en Yumbo.
- 5, en Florida y en Zarzal.

En pocas palabras
"Las salas de estos juegos proliferan sin control e ingresan niños desde los 7 años. Los que hemos entrevistado reconocen que no pueden resistirse". Elmer Montaño, funcionario Casa de Justicia de Aguablanca.

Vigilar los cambios
Los médicos recomiendan a los padres tomar precauciones para evitar que los niños pierdan interés en otras actividades propias de su edad y especialmente en el estudio.

Según Pablo Rodríguez, médico-siquiatra, en algunas familias valoran tanto los juegos de video que los padres se esfuerzan por regalarle a sus hijos X-Box o un nintendo.

"Luego se dan cuenta de su error. Por eso hay que tomar precauciones como evitar que el niño no pierda interés en otras actividades de grupo, de familia y de amigos. Establecer un horario para el juego es lo primordial", dijo el profesional.

Agregó que estos espacios pueden ser aprovechados por los padres y acompañar a sus hijos a jugar para guiarlos. Además, de practicar con ellos otro tipo de actividades lúdicas.

Por su parte, Elmer Montaño, funcionario de la Casa de Justicia del barrio Aguablanca de Cali, asegura que lo que falta son políticas de prevención, en especial en lo que se refiere a la infancia.

"Nadie asume la responsabilidad, esto es ‘borondongo le dio a borondongo’. Se tiran la pelota entre el Icbf, las secretarías de Gobierno y la Policía. Debe haber un sistema de prevención articulado para la niñez", aseveró Montaño.

De igual manera, deben existir otras posibilidades de recreación y mejorar espacios como los parques de los municipios.

Al igual que las autoridades deben ser más severas a la hora de controlar tanto la apertura de estos negocios como el ingreso de los menores.

Controles para los municipios
Palmira será uno de los primeros municipios en intensificar los controles a los negocios de 'maquinitas'.

Así lo afirmó la secretaria de la Mujer, la Juventud y la Familia Municipal, Miriam Moncaleano, quien recordó que a través del Artículo 322 del Código del Menor se prohibió el ingreso de menores de 14 años a las salas de juegos electrónicos.

Por ello se están programando operativos con la Policía, la Comisaría de Familia y la Secretaría de Gobierno Municipal. Se visitarán colegios, escuelas y juntas de Acción Comunal para divulgar el mismo.

Dichas acciones se realizarán en coordinación con la Oficina de Apoyo al Consumidor y Control al Espacio Público.

Por su parte, la Secretaría de Gobierno de Buga, verificará que dichos negocios cumplan con los requisitos que se les imponen.

La subintendente Adriana Patricia Arias, de la Policía de Menores del municipio, manifestó que "es común ver menores de 12 años en estos lugares. Aunque la mayoría son autorizados por los padres de familia, quienes les pagan a los administradores una o dos horas de juego, para descansar de ellos".

El asesor jurídico de la Alcaldía de Tuluá, Luis Eduardo Pineda, dijo que la mayoría de las salas funcionan de manera clandestina, por lo que se dificultan los controles, aunque anunció medidas.

En Cartago, el caso más grave se registra con los niños de escasos recursos, quienes atraídos por estos juegos pierden el poco dinero que tienen

Ante esto, el secretario (e) de Salud del Valle, Alberto Herney Campo, afirmó que el Departamento está haciendo presencia en los municipios, especialmente en los barrios más deprimidos, promoviendo estilos de vida saludable.

"Por medio de la lúdica se enfatiza en el uso del tiempo libre, participar en deportes y promover la idea de utilizar racionalmente estos juegos".

MAQUINITAS’, UNA ADICCIÓN ELECTRÓNICA QUE CRECE; adiccion; ludopatia; nuevas tecnologias; materiales educativos; Empresa Territorial para la Salud; ETESA; Ministerio de Proteccion Social;