Cuento: Por favor no se lleven esa caja
Autor: Sara María Benjumea García
Institución educativa: Instituto Jorge Robledo
Ciudad: Medellín (Antioquia)
Cuento: Por favor no se lleven esa caja "Por favor no se lleven esa caja", desarrolla la historia de una niña que anhela ser una gran escritora, siguiendo el ejemplo que le ha dado el reconocido escritor Cipriano González, su abuelo, quien encontró el amor por la escritura a muy temprana edad, cuando se reunía con su familia a ver y leer diferentes textos. Al fallecer Cipriano, sus últimas palabras fueron "Por favor no se lleven esa caja", exclamación que despertó la curiosidad de conocidos y familiares del anciano. La única que puede aclarar que significa esta frase es su nieta quien conoce su contenido.
"Quiero contar un secreto que solo yo conozco y que ayudará a aclarar una noticia que ha sido muy mencionada en el país. Tiene que ver con mi abuelo Cipriano González a quién todos admiran y conocen por ser un excelente escritor de cuentos y novelas que ha ganado muchos premios y le ha dado fama a la patria...".
Autor: Sara María Benjumea García Sara María Benjumea García es una pequeña de 10 años de edad que decidió registrar su historia y participar en el Tercer Concurso Nacional de Cuento a través del portal educativo Colombia Aprende luego de que su familia la motivara a inscribirse. "Yo decidí participar cuando mi abuelita me comentó que había un concurso de cuentos para niños, y ella me dijo que porque no enviaba uno, que yo tenía suficiente capacidades para poder llegar muy lejos si lo quería, y por ese motivo fue que participé con el cuento 'Por favor no se lleven esa caja'".
Para Sara escribir no es algo nuevo. "Yo escribo desde los 7 años, y me gusta inventar historias, cuentos y poemas. Yo tengo un cuaderno donde anoto todo lo que me nace escribir, y tengo varios cuentos y varios poemas ahí escritos, aunque a muchos de ellos aún no les he puesto nombre. Yo creo que este año les pondré títulos a algunos de ellos. Estoy muy contenta porque ahora en el colegio nos enseñaron otras maneras de escribir historias como las fábulas, los mitos y las leyendas, y creo que también empezaré a escribir ese tipo de historias", comenta.
Al preguntarle de donde salió la idea del cuento, la pequeña asegura que el 50% hace parte de su imaginación y que el otro 50 % es realidad, ya que cuando tenía su edad y vivía en el municipio antioqueño de San Carlos a ella y a sus hermanos les ocurrió lo que la pequeña narra en la historia. "Cuando mi papa vivía en San Carlos, a la casa de ellos llegó una caja llena de libros. Después de mucho tiempo y sin saber su dueño real, con el permiso de mi abuelito, decidieron abrirla, encontrando dentro de ella una cantidad de libros y textos con los que mi papa y mis tíos aprendieron a leer".
La escritura, sin embargo, no es la única pasión de Sara María, ya que de manera disciplinada y constante ella dedica media hora de su día a leer. "Cuando llego del colegio y después de terminar las clases en mi casa, dedico 30 minutos para leer los libros que me gustan. Mire, por ejemplo, yo me acuerdo de uno que se llama El Faro del fin del mundo; otro que también me gustó mucho es uno que se llama La historia interminable; y ahorita me estoy leyendo algunos cuentos de Las mil y una noches. Los libros que más me gustan son los que cuentan historias fantásticas y de aventura como los que escribe Julio Verne".
Para Sara leer durante media hora no representa ningún sacrificio y asegura que "cada vez que yo lee aprendo cosas nuevas, nuevas palabras, nuevas frases que me inspiran y me dan ideas que después utilizó en mi cuaderno y en mis historias. Además, creo en lo que me dice mi papá, que leer mucho le va a servir a uno cuando esté grande, ya que así uno se puede expresar mejor y va a conocer de muchos temas. Vea a mi papá, él sabe mucho, y eso se debe a que lee muchísimo. Yo quiero seguir su ejemplo".
Al referirse a su ejercicio como escritora Sara comenta que aunque no fue difícil encontrar la historia de su cuento, ella si decidió dedicarle esfuerzo y trabajo a esta historia. "Como le comentaba yo me inspiré en una historia que me contó mi papá que le sucedió cuando él era pequeño, pero aunque ya tenía la historia yo quería que el cuento quedara más completo y por eso me dediqué varios días a hacerlo. Yo hice muchos borradores y se los mostraba a mi papá y a mi hermanita para que me dieran sus opiniones, ellos me ayudaron a corregir la ortografía y me sugerían ideas para que el cuento quedara mucho más claro; por supuesto que yo también lo leía y le cambiaba partes por otras que me parecían más bonitas y más creativas".
Este ejercicio de escribir, leer y reescribir su historia, según la propia Sara, fue lo que ella cree le permitió a su cuento ser uno de los ganadores del Concurso Nacional, ya que -como ella misma lo afirma- el trabajo de escribir y reescribir su historia varias veces le permitió ver su cuento de otra manera y mejorarlo cada vez que lo corregía.
Finalmente, Sara María no pierde la oportunidad para llamar a los niños que les gusta escribir a que participen en el Concurso. "Yo les digo a los niños que quieren o sueñan con ser escritores, que se esfuercen cada vez que escriben un cuento, un poema o una historia, ya que esa es la única manera de que sus escritos queden bien hechos. Eso sí, que se los muestren a sus papas para que les ayuden a corregir la ortografía".
concurso nacional de cuento, Por favor no se lleven esa caja *Estudiantes hasta 7 grado
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