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Toda la ruta pedagógica que propone Historia Hoy comienza con una movilización masiva para que todos los estudiantes del país formulen preguntas en torno al período de la Independencia.
Esto es muy importante pues, en muchos casos, la historia se ha confundido con el acto de "memorizar", es decir, con recordar un sinfín de fechas, nombres, lugares y detalles. Sin embargo, este programa pretende revolucionar esta concepción y aprovechar la celebración del Bicentenario para generar procesos pedagógicos que fortalezcan el desarrollo del pensamiento científico.
Lo anterior cobra especial importancia a la luz de los Estándares Básicos de Ciencias (tanto naturales como sociales) del Ministerio de Educación pues éstos buscan que los estudiantes desarrollen las habilidades científicas y las actitudes requeridas para explorar fenómenos y para resolver problemas. ¿Cómo? Citando los estándares, buscando que los alumnos se aproximen al conocimiento como científicos-a social. Al poner en práctica esta idea, el trabajo en aula se convierte en una búsqueda por desarrollar habilidades científicas que, a su vez, está centrada en devolver a los estudiantes el derecho de preguntar para aprender.
Entonces, ¿cuáles son las ventajas de comenzar por las preguntas? Para empezar, esta metodología permite que el estudio de la época de la Independencia parta de lo que los estudiantes quieren saber. Esto, traducido a niveles pedagógicos, quiere decir que es más probable que los niños, niñas y jóvenes se sientan motivados a investigar sobre aquello que les interesa. En otras palabras, el estudiante que, después de escoger su pregunta, emprende procesos de búsqueda e indagación para solucionarla, considera muchos puntos de vista sobre el mismo problema o la misma pregunta, comparte y confronta con otros sus experiencias, sus hallazgos y conclusiones descubrirá que él o ella es un sujeto activo de su proceso de aprendizaje y desarrollo de competencias.
Adicionalmente, ofrecer la oportunidad para que los estudiantes hagan preguntas sobre la Independencia también ayuda a renovar y mejorar el pensamiento histórico en particular. Cada generación tiene nuevas preguntas sobre el pasado y por eso ningún estudio de ningún período se agota, así existan ya volúmenes enteros al respecto. Las preguntas que formulen los niños, niñas y jóvenes ayudarán a construir nuevos caminos y nuevos sentidos; permitirán darle voz y cabida a ciertos actores, acontecimientos y visiones que quizás han estado ausentes en relatos anteriores y así llevarán a la construcción de esa memoria más incluyente y plural con la que queremos llegar al Bicentenario que celebraremos en el 2010.
Es importante que toda la comunidad educativa apoye a los estudiantes en esta labor para que esta convocatoria se convierta en una reflexión colectiva sobre lo que realmente queremos preguntar y responder sobre nuestra Independencia.
Nuestras preguntas hacen parte de la historia y también hacen historia pues, con este gran comienzo, ésta es la oportunidad para que revolucionar la manera como aprendemos y enseñamos las ciencias sociales.
La educación rural en una nueva etapa, Revolución Educativa, Matriculados. |