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Elsa Villalobos y su pololo Andrés Bustos terminaron su educación media en un liceo técnico profesional y se percataron de que algo no andaba bien. No era lo que ellos pensaban o querían. Y decidieron seguir estudiando. Trabajo Social fue la carrera escogida y a punto de titularse presentaron un proyecto para conocer cuál es la percepción de los jóvenes de tercero y cuarto medio que estudian en los mismos establecimientos educacionales del que ellos egresaron.
En el Metro se encontraron con un cartel del Proyecto Colectivo Latinoamericano de Jóvenes en Chile, financiado por Flacso. "Nos enteramos de estas becas y postulamos. Ahora estamos entregando nuestro primer informe", cuentan los jóvenes.
I’ts only rock and roll
Para Claudio Martínez la música es una verdadera pasión que practica desde los seis años. Tras estudiar piano y guitarra en el Conservatorio, ahora a sus 25 años decidió tomar las herramientas de la Sociología -carrera que está a punto de finalizar en la Universidad de Playa Ancha- para embarcarse en un estudio sobre la influencia de distintos estilos musicales en los jóvenes y el desarrollo de su identidad.
Ya desliza algunas conclusiones previas: "La mayoría de ellos se interesa en la política, en la política pura, pero no le interesa y no confía en el ejercicio que se hace de ésta. En ese sentido, hay nula representación política. Los punks son quienes más ideas políticas tienen, y más compromiso político o con el medio ambiente. He visto que los estilos además tienen mucho que ver con los recursos económicos de cada grupo de jóvenes, y nuevamente los punks son los que menos necesitan en esa materia,", explica el universitario, que además anhela realizar un documental con el material de su trabajo.
Más al sur vive Andrea Reuca, joven mapuche que ha pasado los últimos diez años en un hogar de estudiantes indígenas de su etnia en Temuco. "Han intentado cerrar estos hogares varias veces y por eso decidí hacer este trabajo, para rescatar la memoria y la historia de estos lugares", cuenta.
Estudia historia en la Universidad de la Frontera y a través de un trabajo cualitativo en base a entrevistas personales da relevancia a la oralidad como fuente de datos. "Los mapuches en la ciudad, en la universidad, nos retroalimentamos entre nosotros, entonces es fundamental la existencia de estos espacios para conservar nuestra identidad", argumenta la joven.
Ciudadanía al margen
El único representante de la capital vive en La Pintana y, a diferencia del resto, no cuenta con estudios superiores: Salvador Rojas ha trabajado como maestro enfierrador y actualmente en control de calidad.
Participa activamente en su comuna y su proyecto consiste en la construcción de ciudadanía en base a una investigación y la producción cultural. "Una instancia que logre articular los distintos espacios de participación existentes en La Pintana. Desde escuelas de rock, clubes deportivos, hasta comités de madres", relata.
"Kolektivo laideafija" es su casa, donde junto a un grupo de amigos organiza recitales, teatros, campeonatos de fútbol o encuentros de hip hop. "La cultura promueve y transforma sociedades y quiero que más gente se haga parte de esto", dice el incipiente gestor cultural.
Noticias de educación de Chile marzo 2008 |