Entre tinto y tinto
Mayúsculas y minúsculas. ¿Dónde son necesarias?


Saber dónde y cómo utilizar las altas y las bajas puede resultar en confusión. Los usos incorrectos de estas dos reglas son tan extendidos que su principal efecto es generar dudas en el lector y el escritor. Así que mucha atención, estos consejos son tan sencillos como necesarios en el momento de tomar lápiz y papel o sentarse al frente de su computador.

Usos apropiados

Los usos más comunes de la mayúscula son los de la primera letra de un escrito, después de un punto seguido o aparte, o como la primera letra de los nombres o conceptos propios (Pedro, Dios o el Renacimiento). Hasta acá todo está bien, pero también aquí esta regla comienza a tornarse borrosa.

Por ejemplo, después de los dos puntos (:) la presencia de la mayúscula es indiscriminada ("Ortografía: Un serio reto" debe ir con la "u" minúscula). La letra mayúscula debe estar presente si se trata de saludos en las cartas, postales o notas (Estimados compañeros: Les agradezco…) y en la reproducción literal de los diálogos (Andrés dijo: No me quedaré esta vez).

Los nombres de los títulos, empleos y cargos importantes comienzan con mayúscula, y siempre van así cuando aparecen en los escritos oficiales -como leyes, bandos, cartas o encíclicas- (el Presidente de la República, el Alcalde de Bogotá…); también cuando se emplean como un nombre propio (el Papa, el Rey, el Presidente, el Ministro).

Si este nombre se emplea de manera genérica (Asistieron los presidentes o Se reunieron varios alcaldes), o como adjetivo, se escribe en bajas (este muchacho se cree un rey). Los gentilicios también (Pedro es antioqueño).

En altas se escriben las instituciones cuando significan entidad, colectividad u organismo determinado (Los conflictos del Estado, las medidas de la Alcaldía o las celebraciones de la Iglesia) y no como generalidad.

Los tratamientos (usted, señor, doctor) inician en altas cuando están abreviados ( Ud. , Sr. , Dr.).

Las tildes están presentes también en las mayúsculas: LOS TÍTULOS NO SON LA EXCEPCIÓN.

¡Ojo con las siglas!

Ni todas van necesariamente en altas ni las que se utilizan en mayúscula siempre van así. Es decir, existen siglas (como ONG, OTI o BBC) y acrónimos. Estos últimos son las siglas que se pronuncian como una palabra (RAE y Mercosur son dos claros ejemplos), y son muchos los que su popular uso ha determinado su aceptación como sustantivos comunes, por lo tanto se escriben en bajas (láser, ovni o radar). Cuando los acrónimos son nombres propios o tienen más de cuatro letras, se escribe en mayúscula la primera ( Unicef o Unesco).

Una última recomendación: no escriba las siglas en plural (por ejemplo, las Tecnologías de la Información y la Comunicación no son TICs sino las TIC). El plural lo determina el artículo ("las").

Este uso gramatical puede extenderse y ser tan rico como para llenar un libro entero. Es por eso que para complemetar este abrebocas lo invitamos a que visite esta regla en el Diccionario Panhispánico de Dudas de la Real Academia Española.

Mayúsculas y minúsculas. ¿Dónde son necesarias?;