Origen de Publicacion: Nacional
Origen de la Noticia: Bogotá D.C

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Medio que Publica:EL TIEMPO
Tema Estrategico: Formación técnica y tecnológica
EL PAÍS REQUIERE MÁS TÉCNICOS Y TECNÓLOGOS

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La cobertura bruta en educación técnica y tecnológica es apenas del 4,61 por ciento, lo que indica que Colombia está muy por debajo de los estándares internacionales y de las necesidades reales del sector productivo.

El dilema no sólo es qué estudiar. Si- no qué es lo que necesitan las empresas, el emprendimiento y el autoempleo. Algo más: ¿cuáles son las habilidades y destrezas requeridas en los mercados cada vez más globalizados y cambiantes?

Pues bien, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) tiene esa preocupación y no en vano en el Plan de Desarrollo se estableció que Colombia "requiere más técnicos y tecnólogos", ajustados a las necesidades del sector productivo que, en últimas, es el que va a absorber la oferta laboral cada vez más dinámica.

En el país, la educación técnica y tecnológica representa apenas una cobertura bruta del 4,61 por ciento y, aunque la universitaria es más alta (17,41 por ciento), está muy por debajo de los estándares internacionales. Holanda, Reino Unido y Francia le llevan en Europa mucha distancia a Colombia, y según cifras de la Unesco, n Chile y Uruguay la matrícula de programas técnicos y tecnológicos supera a la del nivel universitario en diez puntos porcentuales aproximadamente.

En el análisis de series 1998-2003, el Gobierno encontró que durante ese período persistió la preferencia de los colombianos por los programas universitarios (78 por ciento) frente a las opciones técnicas profesionales y tecnológicas (22 por ciento).

Balance
En un reciente seminario sobre competencias para sectores productivos estratégicos, la ministra de Educación, Cecilia María Vélez, hizo un diagnóstico adicional de la educación técnica y tecnológica bastante desalentador: altas tasas de deserción, falta tanto de pertinencia como de calidad y concentración de programas en áreas de conocimiento no relacionadas con la vocación productiva de las regiones ni con las competencias requeridas por la industria.

Son varias las razones que explican este desfase, que por demás comparte el sector privado a través de la Asociación Nacional de Industriales (Ancli) y Asociación Colombiana de Pequeños y Medianos Industriales (Acopi): hay una limitada oferta de la educación superior técnica y tecnológica, con el agravante de que se observa una elevada concentración geográfica en Bogotá, Antioquia y Valle.

Otro fenómeno identificado es la desarticulación con la formación media, lo cual implica la necesidad de hacer un re- direccionamiento en todo el proceso, que ya está en marcha y para lo cual no solo se necesitan objetivos precisos sino recursos.

Las preferidas
En la serie que evalúo el Ministerio, y que abarcó para este caso el periodo 1999-2003, se encontró que cerca del 80 por ciento de los programas ofrecidos por las instituciones y la matrícula de los técnicos y tecnólogos se han concentrado en las áreas de economía, administración, contaduría y afines, ingeniería, arquitectura y urbanismo. Esta última es la que registra mayores incrementos en cuanto a inscritos y oferta académica.

EL GRAN RETO: CALIDAD Y ACTUALIZACIÓN PERMANENTE
Según la Unesco, los países tienen el deber de impulsar la educación técnica y tecnológica, pero no de cualquier forma. Se requiere un carácter interdisciplinario para que el alumno pueda trabajar en un mundo en constante evolución.

Un estudioso y experto académico, Víctor Manuel Gómez, sostiene que hay que dejar de creer que el profesional universitario solo se forma en áreas tradicionales; esto ha generado la subvaloración y el ‘desprecio’ por otros sistemas de educación superior.

Y sostiene que la formación técnica profesional y tecnológica en Colombia afronta dos retos importantes: aumentar la cobertura tanto social como geográfica, además de diversificar y articular en forma sistémica los programas y las ms- tituciones, para que respondan a las necesidades del país.

Gómez Campo, profesor de la Universidad Nacional y autor del libro ‘Cobertura, Calidad y Peitinencia: retos de la educación técnica y tecnológica en Colombia’, sostiene que la mayoría de los estudiantes ha preferido universidades tradicionales antes que instituciones tecnológicas o técnicas, y que a éstas últimas llegan por lo general bachilleres que no logran ingresar a las carreras tradicionales.

Aunque el estudio data del 2000, los resultados siguen siendo válidos y concuerdan con las preocupaciones del Ministerio de Educación Nacional (MEN).

Las instituciones técnicas profesionales y tecnológicas se caracterizan por ser de poco tamaño, exigir menores requisitos de ingreso, como el puntaje del examen del Icfes, y tener escasa cobertura en la educación superior.

Una grave deficiencia a la luz del documento de la Unesco ‘Enseñanza y Formación Técnica y Profesional en el siglo XXI’, según el cual en la nueva visión del mundo se requieren personas íntegras, comprometidas con los valores profesionales y principios éticos que los hagan ciudadanos autónomos y responsables.

Diagnósticos como este fue el que llevaron al Gobierno a redefinir la política educativa superior y a involucrar a la formación técnica y tecnológica en el proceso de acreditación de alta calidad afirma, un funcionario del MEN.

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