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Tema Estrategico: Diseño, aplicación y análisis de los exámenes de estado de calidad de la educación superior ecaes
LOS TESOS DEL ECAES

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Educación

Los más tesos, los del promedio por encima de cuatro, los que no pierden materias. Pero de ahí a ser los mejores del país en el Examen de Calidad de la Educación Superior (Ecaes) ni se les cruzó por la cabeza.

Lograr el primer puesto en sus pregrados nada tuvo que ver con la suerte. Encontraron la mejor preparación: el esfuerzo durante la carrera.

Zila Margarita Santos, de Bacteriología, Julián Santiago Suárez, de Contaduría y Lina Marcela Restrepo, de Medicina, de la Universidad de Antioquia, alcanzaron el mejor promedio en sus programas.

También Carolina María Castro, de Geología, en Eafit y Adriana Milena Colonia, de Odontología, en el Instituto Ciencias de la Salud (CES).

Como ellos otros 33 jóvenes del departamento hacen parte del grupo de los 220 estudiantes del país que se clasificaron entre los 10 mejores Ecaes.

El segundo desempeño en Antioquia, entre todas las carreras, lo alcanzó Juan Diego Araque Betancur, de Administración con 137,4 puntos, después de Julián Santiago Suárez, que obtuvo 140 puntos y antes de Zila Santos, que alcanzó 136,2. Todos son de la U. de A.

Otros cinco alumnos del departamento ocuparon el segundo lugar en el país en sus carreras: Lina María Sánchez, de Enfermería y Elizabeth Álvarez, de Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales, en la U. de A.; Juan Felipe Pérez, de Matemática, en la Nacional; Juliana Vivas, de Odontología, en el CES; y Gonzalo Mauricio Arias, de Tecnología en Sistemas, en el Tecnológico de Antioquia.

La información de los promedios institucionales solo se les otorga a los planteles.

Promedios nacionales
Con un promedio de 153,7 María Patricia Blanco, de Tecnología de Sistemas, en las Unidades Tecnológicas de Santander, fue la primera en el país entre los cerca de 25 mil universitarios de 28 programas que se evaluaron.

Le siguieron Jorge Mario Uribe, de Economía en la Universidad del Valle (143,4) y Andrea González, de Administración en la Icesi (140,3).

En este segundo semestre se esperan evaluar otros 65 mil, informó Genisberto López, director encargado del Icfes.

Este año la prueba se dividió en junio y noviembre con el fin de agilizar el proceso de análisis de los datos.

Desde 2003 se han evaluado cerca de 255 mil universitarios.

Al analizar el comportamiento de los resultados el director del Icfes dijo que es necesario revisar el proceso de formación del médico y mejorarlo más.

"Igual no ha habido grandes progresos en la formación de la Economía y se mantienen unos promedios interesantes en la parte de Matemáticas y Ciencias Naturales".

También los técnicos y tecnólogos mejoraron el promedio, aunque la tendencia es similar a la del año pasado.

Frente al desempeño entre instituciones públicas y privadas señaló que no cambia mucho, pues aquellas que tienen sus proyectos soportados en grupos de investigación mantienen los mejores resultados.

"Esta evaluación trata de posicionar las fortalezas en las áreas del conocimiento más que establecer un ranking", agregó.

Y recordó que el Ecaes solo es un elemento del sistema de aseguramiento de la calidad.

Esto lo saben Julián, Zila, Carolina, Lina y Adriana. Por eso, dicen, el verdadero reto para demostrar que son buenos profesionales apenas empieza.

El primero, pero no se cree el mejor

Antes de responder cualquier pregunta Julián Santiago Suárez López, estudiante de Contaduría en la Universidad de Antioquia, hace una aclaración: "No creo que ser el primero en el Ecaes signifique que sea el mejor en el país, solo es un punto de referencia". Su argumento es que al profesional hay que mirarlo más allá, cómo es como persona, cómo se desenvuelve en el campo laboral y en el entorno social, cómo trabaja en equipo y otros aspectos que no puede medir un examen.

Su clave para alcanzar el promedio de 140 en el Ecaes, que lo ubicó como el mejor de su carrera, el primero en Antioquia y el cuarto en el país entre todos los programas, fue la lectura, además de la tranquilidad con la que resolvió el examen.

Para prepararse leyó los simulacros que le hicieron en la institución y repasó algunos conceptos de los primeros semestres, en especial de cálculo.

Su promedio en la universidad siempre ha sido sobresaliente (4,37) y varias veces ha ganado la matrícula de honor que otorga el plantel a los mejores estudiantes. Su rendimiento no bajó cuando comenzó a trabajar en Casa Británica hace cuatro meses pues encontró el apoyo para culminar su formación y también debido a una filosofía que tiene: "Las cosas se hacen bien o no se hacen".

El joven, de 21 años, cree que este nuevo logro es una oportunidad para darse a conocer. Su anhelo es ganarse una beca en el exterior para estudiar un posgrado en Finanzas o conseguir un puesto en la Alcaldía de Medellín o la Gobernación de Antioquia, administraciones de las que se siente orgulloso.

No se me pasó por la cabeza

Al estudio durante toda la carrera, a la formación que se recibe en la universidad y a la dedicación durante todo el tiempo, le atribuye Zila Margarita Santos Rodríguez el puntaje que obtuvo en el Ecaes. Con esa calificación de 136,2 esta sincelejana que se vino para Medellín a hacerse bacterióloga, le bastó para tener el mejor promedio de su programa y entre todas las carreras el tercero en Antioquia y el noveno en el país, algo que no se le ocurrió pensar.

"En la carrera me iba muy bien, nunca he perdido materias. Soy una estudiante dedicada, me gusta estudiar a fondo, entender bien y profundizar", dice de sí misma Zila Margarita.

Recuerda que llegó al examen tranquila, luego de una noche con poco de angustia, pero confiada en lo que había aprendido.

"En la universidad nos dieron una semana de aprestamiento y por cada materia nos hacían unos talleres y eso nos refrescó algunos conceptos, poquito, pero nos sirvió. Pero jamás, jamás se me pasó por la cabeza esto". Zila está en su noveno semestre y cumple con su rotación en la SIU, donde trabaja con el Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales (Pecet).

"Esto ha sido muy chistoso. Mis papás me han llamado, hasta profesores del colegio y un poco gente". Y aunque está alegre por el resultado, Zila reconoce que en el desempeño profesional hay más cosas que el examen no alcanza a medir.

Carolina tiene más expectativas
La misma pregunta que leyó por casualidad en un artículo de la National Geographic acerca de una nueva era geológica se la preguntaron en el Ecaes. También se encontró con terminologías muy específicas de profesores de otras universidades que la confundieron.

Pero pese a todos los contratiempos y a que varias veces se preguntó "¿qué es esto?", Carolina María Castro Gómez, de Eafit, fue la única estudiante del país que estuvo entre los primeros 10 mejores de Geología al sacar un puntaje de 131.

Aunque para la prueba repasó con otra compañera algunos temas específicos, sabía que era imposible pretender recopilar lo que aprendió en cinco años.

"Este es el resultado del esfuerzo y la dedicación durante la carrera, de preocuparse por adquirir los conocimientos y profundizarlos, y también por la asesoría y formación en la universidad", expresa.

Aunque al llegar al examen estaba nerviosa, debido a que sentía un poco de presión pues siempre se ha destacado en lo académico e incluso el semestre pasado se ganó la beca de honor de su carrera, salió contenta de la prueba. "Pero nunca me imaginé que iba a tener estos resultados".

Lo que sí tiene son muchas expectativas. Aunque la primera es seguir estudiando, por condiciones económicas no podrá, pues debe pagar el crédito del Icetex que cogió para cursar su pregrado. Por eso su idea es conseguir un buen trabajo.

"El Ecaes me deja cierta desilusión porque aunque es la satisfacción personal no nos brinda otras oportunidades como una beca para un posgrado".

Los primeros frutos de un proceso
Para Adriana Milena Colonia García, los triunfos académicos no son sorpresa sino el resultado de ser una buena estudiante. "Desde pequeña, académicamente, me ha ido muy bien".

Fue la mejor en el Icfes de su colegio el Parroquial San Buenaventura, de Bello, y una de las 10 mejores bachilleres de ese mismo municipio.

Cuando se presentó a la Universidad de Antioquia ocupó el primer lugar en el examen de admisión para su programa de Odontología.

Pero no es que se "mate" estudiando. Va al gimnasio, está con sus amigos y le pone orden a la casa ahora que vive sola con su papá. "Por ahora soy como la mamá".

Para ella el truco está en leer y lo hace desde el colegio, cuando un profesor le enseñó el gusto por los libros y le regalaba uno cada cumpleaños.

Su promedio en el Ecaes fue 127,2.

"Tener una buena comprensión de lectura ayuda mucho a la hora de una evaluación".

Dejó la U. de A. y se fue para el CES, donde cada semestre recibió una mención de honor. Pocos logran el promedio de 4,48 de su último semestre.

Y ahora, ad portas de ser odontóloga titulada, Adriana ya ve los resultados de su proceso.

"Empecé a mostrar cierto interés por la patología y en el CES empezaron conmigo como un programa de formación docente. En octavo o noveno semestre estuve dando clases a semestres inferiores y el proyecto es entrar a la universidad como docente". Luego de pagar el Icetex su anhelo es poder seguir un posgrado en patología.

Una médica de promedio 4,5
En su rotación en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl, en la Universidad de Antioquia, en su casa y donde vaya, Lina Marcela Restrepo Giraldo solo recibe felicitaciones por ser la primera en el país en Medicina con un puntaje de 127,7, según el Ecaes.

El privilegio de poder estudiar, mientras otros no tienen la posibilidad, es el primer factor que esta alumna del semestre 13 de la U. de A. destaca al explicar las razones de su buen desempeño.

"Y la universidad que es el 80 por ciento porque me brinda el espacio para aprender y por sus buenos profesores que me motivan".

Sin embargo, como a los demás, no pensó que le fuera a ir tan bien pese a su promedio acumulado cercano a 4,5 y a la matrículas de honor que ha ganado varias veces.

"Los profesores me aprecian porque soy interesada, me gusta estudiar, mis compañeros tenían mucha fe en mí y estaba un poquito preocupada porque decían que me tenía que ir muy bien".

Su preparación fue lo que aprendió durante toda la carrera pues no tuvo tiempo de repasar debido a los turnos del internado, además como otros universitarios pensó que el examen era en noviembre.

Aunque cree que sí debería haber más estímulos para los mejores en el Ecaes, lo más importante para ella es la satisfacción personal y darle la alegría a su familia, en especial a su papá que aunque no es muy expresivo sabe que está feliz.

 

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