|
Todo acto educativo es un acto comunicativo y evaluativo. Lo que no se evalúa, no se mejora. La evaluación debe ser integral y que suscite mejora continua, debe ser un medio y no un fin. Propiciar la autoevaluación que eleve niveles de conciencia de los educadores, sin que nadie juzgue a nadie, sino cada uno en autoexamen sincero, eficaz, eficiente y efectivo. Sin las presiones de unos u otros, sólo en un encuentro permanente con su oikos, su yo, su casa interior.
|